La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha difundido los resultados de la edición 2025 del Open, Useful and Re-usable Data Index (OURdata) y del Digital Government Index (DGI), indicadores clave para medir la madurez del gobierno digital y las políticas de datos abiertos. Ambos índices ofrecen a los responsables públicos una referencia comparativa para orientar estrategias de transformación digital, priorizar inversiones y reforzar la gobernanza de datos. El primer índice sitúa a España en el top 5 del ranking global de datos abiertos, y en el ranking DGI sobre la madurez del gobierno digital España se encuentra en la duodécima posición.
Los datos del OURdata Index y del Digital Government Index se apoyan en información recopilada durante la primera mitad de 2025 y tienen en cuenta iniciativas y políticas en marcha entre el 1 de enero de 2023 y el 31 de diciembre de 2024. Sus resultados nutrirán el Digital Government Outlook 2026, en el que se profundizará en las tendencias y en el análisis por país.
El objetivo central es medir hasta qué punto los gobiernos han construido las bases de una digitalización coherente y centrada en las personas, y cómo están impulsando ecosistemas de datos abiertos capaces de generar valor público, innovaciones y mejor toma de decisiones.
Disponibilidad, accesibilidad y reutilización de datos abiertos
El OURdata Index 2025 evalúa los esfuerzos nacionales para desarrollar políticas de datos abiertos útiles y reutilizables. De acuerdo con este índice, la apertura y reutilización de datos públicos avanza de forma notable en los países de la OCDE, con España situada en el top 5 del ranking global de datos abiertos, por encima de la media del conjunto.
El promedio de la OCDE en el OURdata Index aumenta de 0,48 en 2023 a 0,53 en 2025 sobre una puntuación máxima de 1, y casi el 60% de los países rebasa el umbral de 0,50. Francia encabeza la clasificación con 0,96%, seguida de Corea del Sur con 0,95%, Polonia con 0,82%, y Estonia y España con 0,76%. Chile destaca por su salto de 0,13 a 0,48, mientras Japón pasa de 0,37 a 0,66 y Chequia de 0,53 a 0,72. Los valores más altos se acercan a 0,95, mientras que los más bajos rondan 0,05 y 0,13, con la mayoría de Estados situados entre 0,3 y 0,7.
Este índice se estructura en tres pilares: disponibilidad de datos, accesibilidad y apoyo gubernamental a la reutilización. En Disponibilidad de datos (Pilar 1) se analiza la existencia de requisitos formales para publicar datos abiertos y la implicación de actores relevantes, incluyendo conjuntos de datos de gran valor como sanidad, educación, crímenes y justicia o finanzas públicas. Este Pilar alcanza 0,53 (desde 0,48), gracias a una mayor publicación de conjuntos de datos de alto valor en ámbitos como educación, finanzas públicas, rendición de cuentas, criminalidad y justicia, así como a la extensión de políticas de ‘apertura por defecto’.
En Accesibilidad (Pilar 2) se miden formatos reutilizables, publicación oportuna, metadatos estandarizados y uso de API. Los resultados indican que este Pilar alcanza la puntuación media más alta (0,67 frente a 0,59 en 2023), impulsada por requisitos de publicación más exigentes —reforzados en la Unión Europea por la Directiva de Datos Abiertos—, mejor uso de formatos abiertos, metadatos y APIs.
El Pilar 3 del OURdata Index examina el apoyo gubernamental a la reutilización de datos dentro y fuera del sector público, la existencia de alianzas, eventos de sensibilización, participación del funcionariado y evaluaciones de impacto. Este área tiene una media de 0,40 (frente a 0,37). Aunque países como Francia, Corea, España o Polonia alcanzan valores entre 0,81 y 1,00, el conjunto de la OCDE muestra dificultades para consolidar programas de alfabetización de datos en la administración, alianzas estables con reutilizadores y evaluaciones sistemáticas del impacto económico y social de los datos abiertos.
Mientras la mayoría de países obtiene mejores resultados en Disponibilidad y Accesibilidad que en Apoyo gubernamental, España destaca como excepción: ocupa la tercera posición (0,91) en este pilar y se sitúa en el puesto 14 en los pilares 1 y 2, igualmente por encima de la media de la OCDE.
Madurez digital de los gobiernos
El Digital Government Index mide la madurez digital del gobierno y las bases para aprovechar datos y tecnología en una transformación integral centrada en las personas. En el periodo 2023–2025, el promedio de la OCDE en el DGI aumenta 0,08 puntos, pasando de 0,61 a 0,70 sobre 1, lo que supone un incremento del 14%. Casi todos los gobiernos superan la barrera de 0,50 y 17 de ellos se sitúan por encima del promedio de la OCDE, entre ellos España.
En la parte alta del ranking se encuentran Corea del Sur (0,95), Australia (0,88), Portugal (0,86), Reino Unido (0,84), Noruega, Estonia, Irlanda y Dinamarca (todos en torno a 0,83), con España en la duodécima posición. El índice se articula en seis dimensiones: Digital por diseño, Impulsado por datos, Gobierno como plataforma, Abierto por defecto, Centrado en el usuario y Proactividad. Para cada una de ellas, la evaluación abarca el plano estratégico, las palancas de política, la implementación y el monitoreo.
Los resultados de 2025 indican avances respecto a 2023 en gobierno digital, pero también margen para profundizar en las reformas. Los países de la OCDE destacan en las dimensiones Digital por diseño, Impulsado por datos, Gobierno como plataforma y Centrado en el usuario, con mejoras asociadas a una mejor gobernanza de datos, nuevas infraestructuras digitales como sistemas de identidad digital, consolidación del talento especializado y adopción de estándares de servicio.
Las dimensiones Proactividad y Abierto por defecto siguen siendo las más débiles, condicionadas por desafíos en el uso y gobernanza de la inteligencia artificial en el sector público, en el diseño de servicios y en datos abiertos. Aun así, se observan progresos en instrumentos de gobernanza para un uso fiable de la IA y en herramientas que permiten probar y monitorizar la adecuación de los servicios a las necesidades ciudadanas. En este contexto, España mantiene la pauta general del DGI: entra en el top 10 en la dimensión Digital por diseño con una novena posición, logra el puesto 12 en Proactividad y se sitúa entre las posiciones 13 y 19 en el resto de indicadores.
En síntesis, el informe concluye que la transformación digital y las políticas de datos abiertos avanzan, pero de forma desigual. Existen bases institucionales y tecnológicas cada vez más sólidas —reflejadas en los incrementos del DGI y el OURdata—, mientras persisten déficits en medición de resultados, reutilización efectiva de datos y fortalecimiento de capacidades. La OCDE anima a los gobiernos a acelerar las reformas precisamente en esos ámbitos donde los índices revelan mayor margen de mejora.
