El Ayuntamiento de Valencia ha aprobado la Agenda Urbana de Reconstrucción, un instrumento diseñado para preparar la ciudad y su área metropolitana frente a futuras emergencias y catástrofes climáticas. La iniciativa surge como respuesta a la riada del 29 de octubre de 2024, que provocó graves daños humanos, sociales y materiales, especialmente en las pedanías del sur de la ciudad, y busca convertir esa experiencia en una oportunidad para fortalecer la resiliencia urbana.
La Agenda Urbana de Reconstrucción se apoya en tres grandes pilares: la seguridad y protección civil; la ordenación del territorio y gestión del agua; y la cooperación institucional y conocimiento científico para tomar decisiones basadas en evidencia.
Pilares de la Agenda Urbana de la Reconstrucción
En materia de seguridad, la iniciativa contempla medidas para reducir riesgos, proteger a la población y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias, con actuaciones previstas a corto, medio y largo plazo. En cuanto a la gestión del territorio y del agua, se impulsa un plan hidráulico que garantice la autosuficiencia de la ciudad en situaciones críticas, así como el desarrollo del plan surmetropolitano para proteger a Valencia y a los municipios de su área metropolitana.
La cooperación institucional y la incorporación del conocimiento científico constituyen otro eje central de la agenda. La iniciativa promueve la colaboración entre administraciones y universidades para aplicar la experiencia profesional y la investigación científica en la planificación de la reconstrucción y en la toma de decisiones basadas en evidencia, reconociendo que las catástrofes no respetan fronteras y requieren un enfoque metropolitano coordinado.
La Agenda Urbana de Reconstrucción aborda también ámbitos como la vivienda, la movilidad, los servicios públicos, el medio ambiente, la cohesión social y la reactivación económica, prestando especial atención a barrios y pedanías. Además, constituye la herramienta que permitirá a Valencia acceder a fondos europeos específicos para la reconstrucción, consolidando la estrategia del Consistorio para construir una ciudad más segura, resiliente y preparada ante los desafíos climáticos del futuro.
