La Unión Europea encara un contexto cada vez más desafiante en materia de desastres naturales, extremos climáticos y emergencias complejas que ponen en riesgo vidas, infraestructuras y la estabilidad social. En respuesta, el Servicio de Información Comunitario sobre Investigación y Desarrollo (Cordis) de la Comisión Europea ha publicado recientemente un pack de resultados de 10 proyectos europeos centrados en fortalecer la preparación comunitaria ante este tipo de amenazas.

Este conjunto de iniciativas, financiadas a través de Horizon Europe, reúne proyectos que abordan desde la anticipación de riesgos y los sistemas de alerta temprana hasta la mejora de la toma de decisiones, la coordinación de los servicios de emergencia y la implicación activa de las comunidades. El objetivo común es transformar la preparación ante desastres en un proceso continuo, integrado y basado en el conocimiento, capaz de reducir impactos y mejorar la seguridad de la población.
Anticipación y planificación
El contexto en el que surge este pack de resultados es especialmente relevante. Europa se enfrenta a una creciente frecuencia e intensidad de inundaciones, incendios forestales, olas de calor y otros eventos extremos, muchos de ellos vinculados al cambio climático. A estos riesgos se suma la complejidad derivada de la interdependencia de infraestructuras críticas, la concentración urbana y la necesidad de coordinar múltiples actores en escenarios de alta incertidumbre. Ante esta realidad, los enfoques reactivos tradicionales resultan insuficientes, y se hace imprescindible reforzar la anticipación y la planificación.
Según Cordis, es necesario adoptar estrategias integradas que combinen datos, herramientas digitales, cooperación institucional e implicación de la comunidad. La investigación financiada por la UE está desarrollando soluciones que permiten evaluar riesgos con mayor precisión, mejorar la capacidad predictiva y facilitar respuestas más rápidas y coordinadas durante emergencias.

Un elemento central de este esfuerzo es la mejora de la toma de decisiones en situaciones críticas. Varios de los proyectos incluidos han desarrollado plataformas y marcos de análisis que permiten simular escenarios de desastre, evaluar impactos potenciales y apoyar a los responsables de protección civil en la selección de las mejores estrategias de respuesta. Estas soluciones reducen la brecha entre la detección de un riesgo y la acción, un factor determinante para minimizar daños humanos y materiales.
La dimensión social y comunitaria también ocupa un lugar destacado en este pack de resultados. La gestión del riego no depende únicamente de la tecnología, sino también del nivel de concienciación, formación y participación de la población. Integrar a ciudadanos y comunidades locales en la planificación y gestión del riesgo contribuye a construir una resiliencia más sólida y adaptada a las realidades de cada territorio.
Proyectos europeos que refuerzan la preparación ante desastres
Entre las iniciativas incluidas, el proyecto C2impress ha desarrollado enfoques innovadores de evaluación de riesgos centrados en las personas, incorporando factores sociales y de comportamiento en la gestión de amenazas climáticas. Su metodología permite integrar datos científicos con el conocimiento local, facilitando que ciudadanos y autoridades comprendan mejor los riesgos y participen activamente en la toma de decisiones relacionadas con la adaptación y la resiliencia.

El proyecto Gobeyond se ha orientado a la creación de sistemas de alerta temprana multirriesgo capaces de anticipar impactos derivados de fenómenos meteorológicos y geológicos extremos. Mediante el uso de algoritmos avanzados y modelos predictivos, el proyecto ha desarrollado herramientas que transforman grandes volúmenes de datos en información clara y accionable, mejorando la capacidad de respuesta antes de que los eventos alcancen niveles críticos.
El proyecto RiskPacc se centra en reducir la brecha entre cómo las personas perciben los riesgos y cómo actúan ante ellos. A través de procesos de co-creación que involucran a ciudadanía, autoridades y servicios de emergencia, el proyecto identifica barreras en la comunicación y en la toma de decisiones, y propone herramientas y recomendaciones prácticas para fortalecer la capacidad de respuesta y la resiliencia comunitaria frente a desastres.
Simulación de escenarios y sistemas de apoyo
Por su parte, Paratus ha trabajado en el desarrollo de plataformas de código abierto para la simulación y evaluación de escenarios de desastre. Estas herramientas permiten ensayar distintas estrategias de respuesta, analizar sus consecuencias y mejorar la coordinación entre los diferentes actores implicados en la gestión de emergencias. Su enfoque facilita una planificación más robusta y flexible, adaptada a escenarios complejos y cambiantes.
En el ámbito regional, el proyecto MEDiate ha contribuido a mejorar los sistemas de apoyo a la toma de decisiones (Decision Support System, DSS) frente a riesgos hidrometeorológicos en el Mediterráneo. Integrando datos ambientales, modelos de predicción y herramientas de análisis, el proyecto refuerza la capacidad de anticipación y respuesta en una de las regiones europeas más expuestas a los efectos del cambio climático. Este proyecto tiene una plataforma avanzada para que las comunidades y responsables de protección civil anticipen mejor desastres complejos y planifiquen de forma más resiliente frente a los efectos del cambio climático.

De forma complementaria, Medewsa se ha centrado en el desarrollo de sistemas avanzados de alerta temprana para riesgos climáticos y meteorológicos en el área mediterránea. El proyecto ha puesto el foco en mejorar la precisión de las alertas y en garantizar que la información crítica llegue de manera oportuna a los responsables de la gestión de emergencias, contribuyendo a reducir la vulnerabilidad de las comunidades afectadas.
La IA al servicio de los equipos de emergencia
La transformación digital de los servicios de emergencia es uno de los ejes del proyecto Nightingale, que aplica inteligencia artificial y tecnologías avanzadas para apoyar la actuación de bomberos, personal sanitario y equipos de rescate. Sus soluciones facilitan la coordinación en tiempo real, la gestión eficiente de recursos y una mejor conciencia situacional durante intervenciones complejas.
En una línea similar, Rescuer ha desarrollado herramientas basadas en inteligencia artificial destinadas a mejorar la coordinación y la toma de decisiones de los equipos de emergencia sobre el terreno. El proyecto busca reducir la carga cognitiva de los intervinientes y proporcionar información relevante y actualizada que permita actuar con mayor rapidez y seguridad en situaciones de alto riesgo.

Entre sus innovaciones destacan módulos de visión aumentada capaces de operar en condiciones climáticas y ambientales adversas, utilizando inteligencia artificial y aprendizaje profundo para mejorar la visibilidad y la identificación de riesgos. Además, incorpora sistemas avanzados de posicionamiento y orientación basados en autolocalización visual, que permiten a los primeros intervinientes determinar con precisión su ubicación en tiempo real, incluso en entornos interiores o subterráneos como edificios comerciales, minas o redes de metro.
Comunicación y apoyo informativo
Por su parte, el proyecto The HuT ha abordado la gestión del riesgo desde la perspectiva de la comunicación y el apoyo informativo a las comunidades. Su objetivo es integrar las mejores prácticas científicas, técnicas y sociales en herramientas y enfoques aplicables en múltiples contextos territoriales, poniendo un énfasis especial en la prevención ante emergencias complejas.
El proyecto reúne a investigadores, responsables políticos, autoridades locales y comunidades en un área de demostradores conformado por diez territorios distintos en Europa, donde se testean y adaptan estas soluciones para diferentes tipos de riesgos y realidades locales, facilitando así su transferibilidad y escalabilidad en toda la UE. Los territorios incluyen desde grandes ciudades como Valencia en España hasta regiones montañosas, cuencas fluviales, costas y zonas rurales en diferentes países, como Val d’Aran, Vilnius, Schleswig‑Holstein, East Fjords en Islandia, Tisza River Basin, Dorset, Berne Canton o las montañas Lattari, lo que refleja la diversidad de contextos climáticos y sociales en los que The HuT aplica y adapta sus enfoques integrados de gestión del riesgo

Por último, el proyecto Transcend trabaja en la construcción de sociedades más resilientes mediante el desarrollo y la validación de soluciones innovadoras de gestión del riesgo con un fuerte componente participativo. Integrando a investigadores, responsables políticos y comunidades locales, promueve enfoques colaborativos que combinan tecnología, gobernanza y participación ciudadana para mejorar la capacidad de respuesta ante amenazas complejas.
Más allá de los resultados individuales, el pack de resultados publicado por Cordis subraya la importancia de la cooperación y el intercambio de conocimiento entre investigadores, responsables políticos y profesionales de la gestión de emergencias. Redes europeas de conocimiento y plataformas colaborativas facilitan que las innovaciones desarrolladas en el ámbito de la investigación se traduzcan en prácticas reales y aplicables sobre el terreno.