El informe ‘Mejores prácticas de datos abiertos en Europa 2025’ destaca a España como ejemplo de buena práctica en las cuatro dimensiones analizadas: política, portales, calidad e impacto, según informa el Portal de Administración Electrónica. El documento analiza la evolución de los países europeos en materia de datos abiertos a partir de las evaluaciones de madurez de 2024 y 2025 e identifica prácticas nacionales que pueden servir de referencia a las administraciones para reforzar sus ecosistemas de datos abiertos.
Este estudio se ha elaborado en el marco del Portal Europeo de Datos. La evaluación de madurez de datos abiertos (ODM) es un ejercicio anual de comparación y aprendizaje entre pares que mide el grado de desarrollo de los países en este ámbito. Su metodología se estructura en cuatro dimensiones: políticas y estrategias, incluidos los modelos nacionales de gobernanza; funcionalidad de los portales y atención a las necesidades de los usuarios; calidad de los metadatos y cumplimiento del Perfil de Aplicación del Vocabulario del Catálogo de Datos para Portales de Datos en Europa (DCAT-AP); y capacidad para medir la reutilización de los datos abiertos y el impacto generado.
España, referente en las cuatro dimensiones
España aparece citada como ejemplo de buena práctica en todos los apartados del análisis. En la dimensión de políticas de datos abiertos, el informe destaca la iniciativa Aporta, gestionada por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, dentro de las actuaciones orientadas a ofrecer asistencia técnica y financiación a iniciativas locales y regionales. El documento subraya su papel en la colaboración entre instituciones públicas, empresas privadas y ciudadanía, así como en el impulso de la transparencia y la innovación.
El informe también señala que Aporta presta a organismos y entidades del sector público un servicio especializado de apoyo y asesoramiento sobre aspectos técnicos y metodológicos de los datos abiertos y la reutilización de la información pública. Este servicio ayuda al cumplimiento de la normativa aplicable y complementa los manuales, guías, informes y materiales formativos disponibles.
En la dimensión relativa a los portales nacionales de datos, España es citada por haber implantado en su portal nacional de datos abiertos un procedimiento estructurado y transparente para solicitar conjuntos de datos. El sistema permite que la ciudadanía pida datos que aún no están disponibles, muestra las fases del proceso, documenta públicamente las solicitudes y facilita que otros usuarios se sumen a peticiones ya existentes para acreditar la demanda.
Federación, API y datos en tiempo real
El informe recoge además dos prácticas españolas vinculadas a la publicación de datos abiertos mediante soporte centralizado a proveedores y recopilación automatizada. La primera se refiere a la integración de conjuntos de datos locales y regionales en el catálogo nacional mediante recolección automática, lo que permite que una parte significativa de los datos disponibles se actualice de forma continua sin intervención manual.
Este modelo facilita que las iniciativas locales y regionales federen sus datos directamente en el catálogo nacional, reduce duplicidades y aumenta la disponibilidad de información pública. El enfoque se considera especialmente útil en países con infraestructuras descentralizadas, donde distintas administraciones gestionan sus propios portales de datos abiertos.
La segunda práctica destacada se centra en el acceso a información en tiempo real. El portal nacional de datos abiertos de España incorpora conjuntos de datos dinámicos con frecuencias de actualización de hasta un minuto y permite filtrarlos según dicha frecuencia. También identifica mediante iconos específicos los conjuntos accesibles a través de API o servicios web, y cuenta con una guía práctica sobre el uso de API para la publicación de datos abiertos.
Calidad e impacto de los datos abiertos
En materia de calidad, el informe resalta que el portal nacional de datos abiertos de España impide publicar conjuntos de datos que no cumplen los estándares establecidos. La plataforma genera informes, tanto mediante federación automática como a través de procesos de carga manual, para avisar a los editores cuando los metadatos no satisfacen los requisitos exigidos. El catálogo no guarda los cambios hasta que esas correcciones se han realizado.
España también figura en la dimensión de impacto por el uso del portal como punto de partida para supervisar la reutilización de los datos abiertos. El informe indica que se emplean herramientas de seguimiento para monitorizar visualizaciones, descargas e interacciones de los usuarios con los conjuntos de datos, además de informes en tiempo real sobre su popularidad.
El análisis menciona asimismo acciones de divulgación para identificar y difundir nuevos casos de reutilización mediante campañas en redes sociales y contacto directo con usuarios de datos. Entre esas actuaciones se incluye un grupo activo de más de 400 pequeñas y medianas empresas que han desarrollado soluciones innovadoras, junto con la colaboración con organismos públicos locales y regionales para reforzar el seguimiento del alcance y la eficacia de los datos abiertos.
