El proyecto de puntos de recarga de vehículos eléctricos impulsado en la provincia de Málaga dentro del programa de incentivos CITI de la Junta de Andalucía ha puesto en servicio su primer cargador, ubicado en la localidad de Alameda. La iniciativa prevé la instalación de un total de 30 puntos de recarga distribuidos en 28 municipios, con una inversión global de 531.432 euros.
El proyecto forma parte de la estrategia de impulso a ciudades y territorios inteligentes de Andalucía y contempla, además de la infraestructura física, el desarrollo de una aplicación móvil para usuarios y una plataforma web de gestión que permitirá monitorizar y administrar la actividad de las estaciones de recarga.
La puesta en marcha del primer punto ha contado con la participación de la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, que ha destacado el papel de este tipo de iniciativas para favorecer la movilidad sostenible y mejorar la conectividad de los servicios públicos en municipios de menor tamaño.
Andalucía impulsa la movilidad inteligente
El programa CITI, en el que se enmarca esta actuación, se dirige a entidades locales y busca fomentar el desarrollo de soluciones smart en municipios de menos de 20.000 habitantes. En total, los proyectos asociados beneficiarán a más de 1,3 millones de personas en 311 localidades de Andalucía.
Según los datos de la Junta de Andalucía, ya se han finalizado tres de los 21 proyectos en ejecución, mientras que el resto continúa desarrollándose bajo la coordinación de la Diputación de Málaga y la empresa pública Sandetel. El conjunto del programa prevé la instalación de más de 9.500 dispositivos, de los cuales 692 ya están operativos.
Durante la jornada de presentación del cargador en Alameda, la directora general de Fomento de la Innovación, Nieves Valenzuela, también ha presentado el Plan Andalucía Región Inteligente 2026-2030 (Plan ARI 2030), que marcará la hoja de ruta de la transformación digital del territorio en los próximos años.
Este plan se estructura en cinco ámbitos prioritarios —resiliencia territorial y emergencias, energía y medioambiente, turismo inteligente, movilidad inteligente y cohesión territorial y agrotech— y en tres líneas de trabajo centradas en la gestión de datos, el apoyo a las administraciones locales y la creación de un ecosistema de innovación colaborativo entre sector público, empresas y universidades.
