Madrid amplía la red de suministro para vehículos menos contaminantes, que usan gas natural, gas licuado o bioetanol, con 31 estaciones de combustibles alternativos y 280 de recarga eléctrica.

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha presentado la ampliación de la red de puntos de suministro para vehículos menos contaminantes que se mueven con combustibles alternativos como el gas natural comprimido, el gas licuado de petróleo y el bioetanol. Frente a los 11 puntos que existían en 2007, Madrid contará en 2011 con una red de suministro de combustibles alternativos integrada por 31 estaciones, a la que se suman 280 puntos de recarga eléctrica.

Es una red en la que el Ayuntamiento aplica su propia experiencia -el Centro de Operaciones de la EMT de Sanchinarro alberga la estación de repostado de gas natural comprimido más grande de Europa- y con la que garantiza la viabilidad de una movilidad basada en vehículos menos contaminantes. El uso de estos combustibles permite alcanzar niveles de emisiones contaminantes muy por debajo de las reglamentaciones para gasolina y gasóleo, en parámetros especialmente significativos para la calidad del aire como los óxidos de nitrógeno o las partículas, con reducciones superiores al 70% y 85% respectivamente. Además, la tecnología de los motores de gas y la empleada en los vehículos híbridos y eléctricos también reducen la contaminación acústica y disminuyen la emisión de dióxido de carbono (CO2).

Ruiz-Gallardón ha señalado que el Ayuntamiento quiere liderar el cambio a un nuevo modelo de movilidad más sostenible, eficiente y limpia a través de planes estratégicos con medidas transversales que afectan a diversos ámbitos. Ha recordado que la capital española es una de las ciudades del mundo que más ha ampliado su red de Metro, llevándola incluso a otros municipios, y ha promovido los vehículos que emplean tecnologías o combustibles alternativos que contribuyen a reducir la contaminación atmosférica y acústica, especialmente en la flota municipal.

"Es el caso -concretó Gallardón- de todos los camiones del servicio de recogida de basuras, de buena parte de la flota de la EMT, o de los vehículos de los miembros de la Corporación. Su uso, además de tener efectos positivos sobre el aire de la ciudad, contribuye a generar la necesaria masa crítica para animar al resto de usuarios. De ahí, nuestra invitación a que otras administraciones se sumen a esta política. En esta misma línea, hemos promovido la creación del Foro Proclima, con el fin de incorporar a las grandes empresas -ya participan más de 40- a esta nueva cultura de la movilidad sostenible, que ya empieza a dar sus frutos".

Estabilidad económica

Se refirió también el alcalde a la sostenibilidad ambiental como "requisito indispensable para garantizar la estabilidad económica y social, y para formar parte de ese grupo de metrópolis globales capaces de atraer inversiones, talento, creatividad o visitantes. Todo ello se traduce en políticas que parten de una concepción mucho más amplia y ambiciosa que la mera restricción de la circulación de los vehículos, en especial los más contaminantes".

Así, junto a medidas que fomentan el uso racional del automóvil, como el SER o las Áreas de Prioridad Residencial, el Gobierno de la Ciudad desarrolla iniciativas que no perjudiquen la competitividad de Madrid y toda su área de influencia. "Un complejo reto, más aún si tenemos en cuenta que diariamente entran o salen de la ciudad, procedentes de otros municipios, más de un millón de vehículos", advirtió Gallardón. "Un dato que explica por qué Madrid, con un parque de vehículos de 1,8 millones y una red viaria de 4.500 kilómetros, registra un número de viajes/día en vehículo privado superior a los 2,5 millones".

Del número de vehículos que transitan por la Ciudad de Madrid, el 30% tiene su origen y destino dentro de la propia urbe, mientras que un 70% procede o termina en otros municipios de la región o en comunidades colindantes. "Hemos hecho muchas veces la reflexión de qué supondría para la Ciudad de Madrid vetar o penalizar de un día para otro la utilización de otros vehículos de otros municipios. Esas personas -continuó el alcalde- no sólo contribuyen a la contaminación, también a los empleos, al PIB, a la riqueza. En momentos de crisis no puede adoptarse ninguna decisión que suponga la pérdida de puestos de trabajo", afirmó Ruiz-Gallardón quien garantizó que antes de cinco años se cumplirán los límites marcados dióxido de nitrógeno por la UE.

Finalmente, el alcalde insistió en el esfuerzo que realiza su equipo de Gobierno por innovar y evaluar alternativas que aseguren la competitividad de Madrid y su condición como una de las capitales de Europa más comprometidas con el medio ambiente.

 
 
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