Mesa de Expertos esmartcity

El portal esmartcity organizó el pasado 18 de enero, en colaboración con la iniciativa Solar Decathlon Europe, la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid y el patrocinio de las empresas Schneider Electric y Temper, una Mesa de Expertos que bajo el título “Vehículos Eléctricos y Edificios Residenciales: una relación necesaria”, reunió en Madrid a representantes de la Administración, promotores, administradores de fincas, arquitectos, instaladores y fabricantes de sistemas para analizar las implicaciones que la movilidad eléctrica tendrá en la gestión energética de los edificios de viviendas y promover el entendimiento entre los agentes vinculados a esta gestión.

En la Mesa de Expertos participaron el delegado de Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Pedro Calvo; la subdirectora de Energía de la Comunidad de Madrid, Carmen Montañés; la directora de Innovación Residencial de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS), Ana Iglesias; el Secretario del Consejo Superior de Colegios de Administradores de Fincas de España (CGCAFE), Marcial Tarín; el Presidente de la Asociación Profesional de Empresarios de Instalaciones Eléctricas de Madrid (APIEM), José Ruiz León; la arquitecta especialista en Instalaciones y Eficiencia Energética del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), Pilar Pereda; el Director de la Fundación Movilidad, Antonio Lucio; el Responsable de Vehículos Eléctricos de Schneider Electric, Iván Llauradó, y Teo Conejero, Responsable de la Unidad de Negocio y Eficiencia Energética y Movilidad de Temper.

Uno de los elementos más cruciales en la implantación de la movilidad eléctrica en las ciudades son los puntos de recarga y abundando en el detalle, dónde se van a instalar, quién ejecutará esa instalación con garantías, cómo se gestionará el consumo y qué requisitos habrán de cumplirse para asegurar la fiabilidad del sistema.

Si bien las informaciones más conocidas y difundidas sobre instalaciones de puntos de recarga se basan en sistemas a pie de calle, sufragados por las administraciones, y en edificios terciarios cuyos propietarios, empresas privadas, apuestan por promover la movilidad eléctrica, lo cierto es que nadie duda ya de que el ámbito residencial asumirá el mayor protagonismo en la recarga de vehículos eléctricos.

Este modelo ha llevado a los actores que conforman el mercado de la movilidad eléctrica a repensar el modelo en la implantación de puntos de recarga, pues los edificios residenciales llevan aparejadas características que los hacen singulares al resto de edificios, como la toma de decisiones, que en este caso se multiplica por el número de propietarios de viviendas, al margen de otros aspectos técnicos y de ejecución de las instalaciones.

Fruto de esta Mesa de Expertos y de las ideas que allí se compartieron, extraemos las conclusiones y propuestas más destacadas:

Un proyecto con voz y voto para todos

La primera de las reflexiones destacadas de esta Mesa fue la necesidad de que todos los agentes implicados y afectados por la implantación de la movilidad eléctrica aporten sus puntos de vista, necesidades y opiniones, con el fin de que la introducción del vehículo eléctrico en el patrón de movilidad de los ciudadanos sea lo más eficaz posible.

Hasta el momento, los administradores de fincas, interlocutores de primer orden con acceso a la ciudadanía a través de las juntas vecinales y quienes habrán de lidiar, además, problemáticas con los propietarios en lo que respecta a la instalación de puntos de recarga de vehículos eléctricos en los garajes, se sentaban por primera vez con otros actores implicados a estudiar este mercado y sus consecuencias, y lo mismo ha sucedido con los arquitectos y los instaladores, lo que lleva a repensar el modelo de gestión del vehículo eléctrico, que va más allá de las conclusiones que extraigan de forma conjunta las administraciones, las eléctricas y la industria.

Exigir, mejor que sugerir

El éxito en la implantación de la movilidad eléctrica vendrá dado, entre otras cosas, a través de medidas y normativas de obligado cumplimiento en lo que atañe a aspectos relacionados con la instalación de puntos de recarga de vehículos eléctricos.

Para apoyar este planteamiento, Ana Iglesias argumentó el caso de la Inspección Técnica de Edificios (ITE), pues cuando las áreas de rehabilitación eran voluntarias, no tenían poder de convocatoria pese a las ventajas que implica la detección, a tiempo, de posibles deficiencias en la edificación que, en su fase inicial, sólo producirían daños leves y cuyo coste de reparación sería reducido, situación que ha cambiado con la obligatoriedad que establece la ITE.

Por tanto, se planteó al necesidad de una normativa de obligado cumplimiento que facilite a los agentes la mecánica de actuación en torno a cómo se ha de gestionar la instalación de puntos de recarga en edificios residenciales.

El Código Técnico y su papel en la recarga del vehículo eléctrico

Comenzó Calvo en su intervención planteando la necesidad de que el Código Técnico de la Edificación (CTE) fije estándares para la implantación de sistemas de gestión inteligente de puntos de recarga en los edificios de viviendas.

Al respecto y como ejemplo, el edil madrileño recordó el caso de la ciudad canadiense de Vancouver, que exige ya como requisito del planeamiento urbano que en los desarrollos de viviendas unifamiliares, cada vivienda incluya una toma de recarga, así como en el 20% de las plazas de aparcamiento de nuevos desarrollos.

Esta idea fue secundada por el resto de expertos, que coincidieron en señalar la necesidad de establecer la preinstalación, al menos, de los puntos de recarga en edificios de nueva construcción.

La propia Comisión Nacional de la Energía (CNE) ya había planteado en su informe de 2010 al Ministerio de Industria que se incluyan en el Código Técnico de la Edificación algunas obligaciones en relación con la infraestructura de recarga, para facilitar este tipo de inversión en el ámbito residencial.

Modificación o adaptación del Reglamento de Baja Tensión (RBT)

En los aparcamientos de titularidad múltiple existen condicionantes específicos por el uso de espacios e infraestructuras eléctricas comunes que se usarán con fines particulares, que pueden suponer una barrera importante a la instalación de los puntos de recarga.

Actualmente, el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (RBT) no permite un doble suministro de energía en una vivienda, lo que anula prácticamente las posibilidades técnicas de suministro eléctrico para la recarga de vehículos eléctricos (nuevo suministro individual; nuevo suministro colectivo para vehículos eléctricos y suministro existente individual en vivienda), a excepción del suministro existente colectivo de servicios de aparcamiento, pero cuyas dificultades podrían hacer inviable su implantación, por lo que el Ministerio de Industria ha puesto en marcha un grupo de trabajo para establecer las instrucciones generales del reglamento que desbloqueen esta situación, tal y como destacó Carmen Montañés en su intervención.

Un proyecto demostrativo a nivel residencial

Una de las conclusiones más destacadas fue la necesidad de desarrollar un proyecto piloto de edificio residencial en el que experimentar in situ la instalación de puntos de recarga en un aparcamiento de titularidad múltiple, con el fin de analizar el proceso de implantación y realizar un informe DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) que permita aprovechar la experiencia para trasladar sus resultados con eficacia al conjunto de la edificación residencial.

Al respecto, Ana Iglesias abogó por aprovechar las experiencias anteriores de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Madrid en ámbitos como la Rehabilitación de viviendas, y "dado que me consta el apoyo del Consejero Delegado de la EMVS respecto al vehículo eléctrico, cabe la posibilidad de que la EMVS pudiese prestar su apoyo en un edificio demostrador", dijo.

Desarrollo normativo también para viviendas construidas

Toda vez que el enfoque hacia las viviendas de nueva construcción está centrado, el problema más acuciante se encuentra en los cientos de miles de edificios de viviendas ya construidos, cada uno con sus características particulares, “unos operando con doscientas plazas de garaje y otros con cuatro a lo sumo”, señaló el representante de los administradores de fincas, que aparte de exponer su incertidumbre sobre el modo en que se puede acometer la instalación de uno o varios puntos de recarga, planteó la necesidad de prever estudios previos sobre las condiciones eléctricas de cada inmueble, por cuanto una carga excesiva podría generar problemas técnicos importantes.

Al margen de una imprescindible labor informativa que no sólo ha de solventar las dudas de los administradores de fincas, sino también de los mismos propietarios de viviendas, Tarín aludió a la necesidad de establecer unos criterios comunes para todos los propietarios interesados en instalar una conexión de coches eléctricos, con el fin de evitar problemas innecesarios, y de individualizar los costes de gestión e instalación de los puntos de recarga, puesto que la LPH señala que aquellos gastos que no se puedan atribuir de forma individualizada en la comunidad serán repartidos entre los comuneros en función de la cuota de participación establecida en cada finca.

Imprescindible definir ya la figura del gestor de recarga

Los Expertos de la Mesa coincidieron en la urgente necesidad de que el Ministerio de Industria apruebe finalmente el Real Decreto que establezca reglas para los gestores de recarga del vehículo eléctrico.

Así, los nuevos agentes habilitados podrán distribuir la energía eléctrica necesaria para hacer funcionar este tipo de vehículos tanto en puntos de recarga exteriores como en interiores.

Con esta iniciativa se podría eliminar el principal obstáculo en el desarrollo de este tipo de vehículos, ya que ahora únicamente se pueden recargar en enchufes particulares o en puntos de recarga de organismos públicos o empresas que no pueden cobrar por la electricidad.

Formación, información y divulgación, claves del éxito

Lo propuso Marcial Tarín y lo corroboró Ana Iglesias. “Es imprescindible dar una respuesta eficaz a la enorme batería de dudas y al gran desconocimiento de los procedimientos para los puntos de recarga que hoy en día tenemos tanto los profesionales como los propietarios”, señaló el representante de los administradores de fincas.  

Si el éxito en la implantación de la movilidad eléctrica reside en la aceptación del usuario para adquirir vehículos eléctricos, resulta imprescindible desarrollar un programa de información a todos los niveles, dirigida tanto al profesional en sus distintas actividades como al ciudadano.

De hecho, ya es una realidad que existen ciudadanos que están instalando puntos de recarga, en algunos casos enchufes convencionales, para alimentar vehículos eléctricos sin que se haya evaluado la seguridad de la instalación ni se tenga claro cómo y quién va a gestionar el gasto eléctrico de la misma, lo que ha suscitado consultas por parte de los asociados al Consejo Superior de Administradores de Fincas.

El impulso que está tomando el vehículo eléctrico en el mercado de la automoción y, por ende, en la propia sociedad, ha llevado a situaciones como la introducción de modificaciones en la legislación concerniente a la Ley de Propiedad Horizontal (LPH), que rige las normas de convivencia en las comunidades de propietarios.

La normativa señala que si se trata de instalar en el aparcamiento del edificio un punto de recarga de vehículos eléctricos para uso privado, siempre que éste se ubique en una plaza individual del garaje, sólo se requerirá la comunicación previa a la comunidad de que se procederá a su instalación, y añade que el coste de dicha instalación será asumido íntegramente por el o los interesados directos de la misma.

Sin embargo, la correcta instalación de conexiones eléctricas en aparcamientos de titularidad múltiple implica tener en cuenta ciertos aspectos, pues si bien es cierto que la LPH hace alusión al coste de la instalación, no dice nada respecto a los gastos de mantenimiento. Además, surgen lagunas respecto a qué sucede si uno o varios puntos de recarga llegan a afectar a elementos comunes o si es necesario realizar una reforma de la instalación eléctrica común para instalarlos. El uso de espacios e infraestructuras eléctricas que son comunes y que se emplearán con fines particulares puede traer consigo, sin duda, dificultades en la instalación de puntos de recarga.

Por otro lado, los participantes en la Mesa de Expertos coincidieron en señalar que en el ámbito de la vivienda de nueva construcción, la solución parece más viable, en la medida en que los distintos agentes y administraciones implicadas se pongan de acuerdo al respecto.

Al margen de las infraestructuras de recarga, la información no se ha de basar tan sólo en las infraestructuras de recarga, sino que deben abarcar todos los aspectos de la movilidad eléctrica, incluyendo la información relativa a los modelos de vehículos eléctricos disponibles en el mercado y que lo estarán próximamente, pues tal y como apuntó Pilar Pereda, “los propios concesionarios de marcas de automóviles que ya anuncian vehículos eléctricos no están capacitados para informar debidamente sobre cuándo y cómo adquirir uno de estos vehículos, pues ni ellos mismos han sido informados aún, lo que puede desanimar al comprador”, dijo.

La tecnología está resuelta, la ejecución es el reto

En lo que respecta a los instaladores, José Ruíz León manifestó el desconocimiento en la metodología de la ejecución que el colectivo posee ante la llegada del vehículo eléctrico, y requirió a las administraciones públicas pertinentes la integración de Apiem en los grupos de trabajo que se están formando para sentar las bases de un óptimo sistema de movilidad eléctrica sostenible.

“Somos los responsables últimos de la puesta en marcha del punto de recarga, así que debemos saber cómo instalarlo y hacerlo rápido”, declaró Ruíz como adalid de los asociados de Apiem.

Asimismo, los Expertos que acudieron en representación de Schneider Electric y Temper destacaron los esfuerzos que la industria está haciendo, tanto a nivel económico, invirtiendo dinero y recursos humanos, como de know-how para que la implantación de la movilidad eléctrica sea un éxito. “Ahora mismo, las empresas estamos empujando en una misma dirección para lograr que se genere un mercado solvente y definido, en el que posteriormente podamos competir en la oferta de productos y servicios”, señalaron Iván Llauradó y Teo Conejero.

Un cargador común, clave del éxito

Se hizo evidente, una vez más, en opinión de los representantes de Schneider Electric y Temper, la necesidad de contar con el esperado cargador común para los coches, motos y bicicletas eléctricos, cuya normalización se espera para la primera mitad de 2011.

El nuevo estándar garantizaría, así, que todos los tipos de vehículos eléctricos y sus baterías se recarguen de forma fácil y segura en todos los Estados miembros de la Unión Europea, proporcionando una auténtica solución con independencia de marcas o países. Conclusiones

En definitiva, la Mesa de Expertos organizada por esmartcity puso de manifiesto que:

  1. Es imprescindible contar con todos los actores implicados y afectados por la implantación de la movilidad eléctrica para desarrollar un mercado sólido y en condiciones, que ofrezca garantías al usuario.
  2. Resulta necesario desarrollar una normativa al uso cuyo cumplimiento garantice que se siguen los pasos adecuados para la instalación de puntos de recarga en edificios residenciales, donde todos los agentes implicados sepan con claridad qué hacer y cómo hacerlo.
  3. El Código Técnico de la Edificación debería reflejar las pautas para que promotores y arquitectos incorporen en sus proyectos la instalación o preinstalación de puntos de recarga de vehículos eléctricos como parte integral de la gestión de la eficiencia energética del edificio.
  4. Es necesario –y se está trabajando en ello- adaptar el Reglamento de Baja Tensión a las necesidades de instalación de puntos de recarga de vehículos eléctricos en garajes de titularidad múltiple para evitar incompatibilidades con la actual normativa.
  5. Es preciso contar con proyectos demostrativos a nivel de edificio residencial que permitan analizar en un plano real y de vida cotidiana cómo se va a gestionar la instalación de puntos de recarga.
  6. Al margen de los edificios de nueva construcción, hay que tener en cuenta en la normativa a desarrollar la gran cantidad de viviendas que ya hay construidas, cada una con su tipología y características peculiares.
  7. Resulta imprescindible definir las reglas de juego del gestor de recarga cuando la Ley de Propiedad Horizontal permite ya que cualquier propietario instale un punto de recarga en su garaje y existe una oferta real de vehículos eléctricos en el mercado, que se va a ir ampliando en los próximos meses.
  8. Resulta crucial desarrollar una labor de información adecuada respecto a los puntos de recarga, tanto a nivel de profesionales como del propio ciudadano, para estimular el interés por la movilidad eléctrica y en consecuencia, el desarrollo de este mercado.
  9. Igualmente, resulta necesaria una labor formativa de cara a los profesionales del sector, en especial a los encargados de la ejecución de las instalaciones para garantizar el correcto funcionamiento de estos sistemas con las garantías de operatividad y seguridad para el usuario.
  10. Urge la aprobación de un estándar común europeo en los cargadores para vehículos eléctricos que permita avanzar a la industria en el desarrollo de equipos y sistemas acordes a dicho estándar y dar un paso más en el desarrollo del mercado.

 

Actualmente, esmartcity está trabajando en el desarrollo de la próxima Mesa de Expertos, que analizará la realidad del Vehículo Eléctrico en relación con edificios de oficinas, centros comerciales y parkings.

 
 
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