El nuevo parking del Ensanche de Bilbao incorporará sistemas de movilidad inteligente, recarga eléctrica y medidas de eficiencia energética en una infraestructura de cinco plantas, con dos niveles reservados a residentes y soluciones orientadas a reducir recorridos internos, consumos y emisiones asociadas al estacionamiento urbano.
El Área de Movilidad y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Bilbao ha mostrado el avance de la actuación durante una visita de obra organizada con motivo de la Semana Europea de la Movilidad.
La instalación contará con 23 plazas con recarga eléctrica en la zona de rotación y con un 20% de plazas con recarga lenta en el área destinada a residentes. Además, la intervención incluye la transformación de la Plaza del Ensanche, que incorporará 38 árboles de ocho especies diferentes para generar sombra y funcionar como refugio climático.
Guiado inteligente y recarga eléctrica
Uno de los elementos principales del aparcamiento será un sistema inteligente de guiado mediante cámaras, diseñado para identificar en tiempo real las plazas disponibles y orientar a las personas conductoras hacia ellas. El objetivo es reducir el tiempo de búsqueda de estacionamiento y los desplazamientos dentro del parking.
El sistema incorporará herramientas de inteligencia artificial para detectar situaciones anómalas, vehículos mal estacionados o movimientos inusuales que requieran supervisión. La cobertura visual de las plazas y las cámaras situadas en zonas de tránsito peatonal reforzarán la seguridad y la visibilidad durante los recorridos por la instalación.
Los equipos de pago también integrarán funciones de apoyo a las personas usuarias, entre ellas la localización de la ubicación exacta del vehículo. El aparcamiento dispondrá, además, de una identificación cromática por plantas para facilitar la orientación tanto a pie como en vehículo.
El nuevo parking se conectará directamente con la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Bilbao. En los accesos, el proyecto prevé una doble entrada hacia los sótanos -1 y -2, con el fin de distribuir mejor los flujos de tráfico, reducir esperas y evitar congestiones en el entorno exterior, especialmente para las personas residentes.
Eficiencia energética y seguridad ambiental
Las plazas de recarga de la zona de rotación estarán preparadas para una ampliación futura en función de la demanda. Los puntos incorporarán cable integrado, permitirán cargas de hasta 22 kW y funcionarán con gestión dinámica de potencia. Las personas usuarias podrán abonar en un único ticket el estacionamiento y la energía consumida.
La infraestructura incluirá espacios específicos para bicicletas en el interior del aparcamiento y en la renovada Plaza del Ensanche. También contará con un punto de recogida de paquetería para centralizar entregas y recogidas, una medida orientada a reducir desplazamientos de reparto por las calles del centro.
El diseño del edificio incorpora un sistema de ventilación optimizado que permite prescindir de conductos en la mayoría de las plantas mediante la ubicación estratégica de los ventiladores. La iluminación y el resto de sistemas se han planteado para favorecer un uso eficiente de los recursos.
El proyecto añade medidas de prevención y seguridad ambiental, como detectores térmicos en todos los sótanos y un sistema específico de control de la ventilación para su utilización por los servicios de bomberos. La gestión inteligente del aparcamiento también contribuirá a limitar desplazamientos innecesarios dentro de la instalación.
Transformación de la Plaza del Ensanche
La actuación en superficie abarca aproximadamente 6.900 metros cuadrados, de los que 3.980 corresponden a la plaza propiamente dicha. Un tercio de esta superficie, 1.320 metros cuadrados, se destinará a zonas verdes, con alrededor de 38 árboles de ocho especies, entre ellas robles, hayas, arces, fresnos y acacias, además de 360 plantas arbustivas.
La disposición del arbolado busca generar sombra, reducir la temperatura superficial de los pavimentos y mejorar el confort térmico. La intervención también pretende contribuir a mitigar el efecto isla de calor y a disminuir el ruido procedente del tráfico rodado.
La nueva plaza contará con tres estructuras en forma de pérgola que servirán de soporte a 355 metros cuadrados de cubiertas vegetales de sedum. Estas cubiertas permitirán recoger agua de lluvia y conducirla para su posterior reutilización en el riego de parterres y zonas ajardinadas, reduciendo el consumo de agua de red y la escorrentía superficial en episodios de lluvia.
El proyecto incorpora criterios de accesibilidad universal mediante nuevos itinerarios accesibles, bancos y zonas de estancia. La iluminación nocturna será de bajo consumo y estará integrada en buena parte del mobiliario urbano. La plaza dispondrá asimismo de una zona de agua y nebulización para episodios de altas temperaturas y de un aparcamiento cubierto para 20 bicicletas.
