La Comisión Europea ha seleccionado a ocho ciudades finalistas, entre 27 candidaturas, para la fase final de los premios Capital Verde Europea y Hoja Verde 2028, que reconocen avances en sostenibilidad urbana, reducción de la contaminación y mejora de la calidad de vida en entornos urbanos bien gestionados. Entre las ciudades españolas finalistas, se encuentran Zaragoza, Benidorm y Chiclana de la Frontera.

El premio Capital Verde Europea 2028, destinado a ciudades de más de 100.000 habitantes, tiene como finalistas a Aalborg, en Dinamarca; Bielsko-Biała, en Polonia; Košice, en Eslovaquia; Porto, en Portugal; y Zaragoza, en España.
En la categoría Hoja Verde 2028, dirigida a ciudades de menor tamaño desde 20.000 habitantes, competirán Benidorm y Chiclana de la Frontera, ambas en España, junto con Estarreja, en Portugal.
Evaluación ambiental de las candidaturas
La primera fase del proceso ha consistido en una evaluación realizada por un panel de expertos independientes. La selección se ha basado en los logros alcanzados y en las ambiciones declaradas por las ciudades para afrontar retos urbanos vinculados al cambio climático, la contaminación y la pérdida de biodiversidad.
Las candidaturas se han analizado en siete ámbitos ambientales: calidad del aire, gestión del agua, biodiversidad, zonas verdes y uso sostenible del suelo, residuos y economía circular, contaminación acústica, mitigación del cambio climático y adaptación al cambio climático.
Capital Verde Europea 2028
Aalborg ha destacado por integrar la adaptación climática en planes municipales y locales, con medidas de resiliencia y participación ciudadana. La ciudad danesa también cuenta con un sistema de gestión de residuos evaluado favorablemente.
Bielsko-Biała ha sido reconocida por sus avances en mitigación climática. La ciudad polaca ha aplicado más de 30 actuaciones específicas que han contribuido a reducir emisiones asociadas a la calefacción y los edificios, junto con mejoras de eficiencia energética derivadas de la modernización de la red de calefacción urbana. También dispone de un clúster energético activo y de una figura municipal de ecoasesor.
Košice obtiene una valoración positiva en el conjunto de áreas de sostenibilidad. La ciudad eslovaca incorpora a la ciudadanía en la gobernanza de la adaptación mediante iniciativas específicas, mientras que el sector empresarial participa en medidas de gestión del agua que reducen la presión sobre la red pública de agua potable. El municipio integra de forma sistemática datos de calidad del aire en su planificación espacial.
Porto ha recibido puntuaciones elevadas en los distintos ámbitos de sostenibilidad urbana, especialmente en gestión del agua y adaptación climática. Durante la última década, la ciudad portuguesa ha reforzado la resiliencia hídrica mediante mejoras de infraestructuras, restauración de ecosistemas y participación comunitaria.
Zaragoza sobresale especialmente en biodiversidad urbana, zonas verdes y uso sostenible del suelo. La ciudad española ha implantado un Plan Director de Infraestructura Verde orientado a diversificar, maximizar y conectar los elementos verdes en el espacio urbano.
Hoja Verde 2028
Benidorm ha sido valorada por su desempeño en sostenibilidad urbana, con especial atención a la gestión del agua y la adaptación al cambio climático. La ciudad ha reducido emisiones mientras gestiona elevados niveles de turismo y utiliza infraestructura verde para mitigar el efecto isla de calor y mejorar la gestión hídrica.
Chiclana de la Frontera cuenta con un marco de mitigación climática y una estructura de seguimiento apoyada en una herramienta de huella de carbono y una plataforma pública de información energética. Entre sus actuaciones de participación figuran la Zona de Buenas Emociones, la campaña de Zona de Bajas Emisiones, talleres sobre facturas eléctricas y la Comunidad Energética Local Chiclana Sostenible.
Estarreja destaca por sus resultados en calidad del aire y mitigación del cambio climático. La ciudad portuguesa ha impulsado la movilidad activa, con más de la mitad de los desplazamientos internos realizados a pie o en transporte público, y desarrolla actuaciones de regeneración urbana centradas en la eficiencia energética de edificios residenciales y en espacios verdes y azules.
Fase final y dotación económica de los premios europeos
La segunda y última fase del proceso de selección se celebrará los días 7 y 8 de octubre. Las ciudades finalistas defenderán ante un jurado su visión ambiental y las estrategias de gobernanza y comunicación que aplicarían en caso de obtener el reconocimiento.
Los ganadores se anunciarán el 8 de octubre en una ceremonia en Guimarães, Portugal, actual Capital Verde Europea. La ciudad ganadora del premio Capital Verde Europea recibirá 600.000 euros para ejecutar su estrategia en cooperación con la ciudadanía y las partes interesadas.
El título de Hoja Verde Europea puede concederse a una o dos ciudades. Cada ganadora recibirá 200.000 euros para organizar actividades durante el año del reconocimiento y apoyar nuevas actuaciones de transformación urbana.
La participación en estos premios proporciona a las ciudades candidatas una evaluación independiente que permite comparar su desempeño con el de otros municipios. Las urbes finalistas obtienen visibilidad como referentes de sostenibilidad urbana y las ganadoras concentran atención internacional durante el año de su título.