El Centro de Referencia de Espacios de Datos (CRED) ha lanzado la versión 1.2 del Marco de Interoperabilidad Técnico para facilitar la puesta en marcha de espacios de datos operativos, seguros y alineados con las iniciativas europeas. La actualización busca ofrecer referencias técnicas comunes a promotores, empresas y administraciones que necesitan activar casos de uso, incorporar participantes y compartir datos con garantías.
El marco se plantea como una herramienta para pasar de los planteamientos estratégicos y regulatorios a la ejecución práctica de proyectos. La nueva versión introduce mejoras orientadas a reforzar la interoperabilidad, la soberanía del dato, la trazabilidad y la confianza entre los actores que participan en estos ecosistemas, en consonancia con la Especificación UNE 0087:2025 y con la Estrategia Europea de Datos.
Nuevas capacidades del Marco de Interoperabilidad Técnico 1.2
La versión 1.2 incorpora como novedad la referencia a SIMPL, la iniciativa tecnológica impulsada por la Comisión Europea para favorecer la interoperabilidad entre espacios de datos. Con esta integración, el marco evoluciona hacia una generación de infraestructuras compatibles a escala europea y preparada para conectarse con futuros espacios comunes de datos.
La actualización también introduce una clarificación terminológica elaborada con aportaciones del Subcomité 43 de UNE. Esta revisión mejora definiciones y conceptos clave para facilitar su comprensión y adopción tanto por parte de organizaciones privadas como de administraciones públicas.
El CRED sitúa estas mejoras dentro de una base común para que los espacios de datos en España avancen de forma coordinada, interoperable y alineada con Europa. El documento mantiene un enfoque transversal y práctico, orientado a infraestructuras coherentes, seguras y basadas en principios de control sobre el dato.
Interoperabilidad, soberanía del dato y procesos clave
El marco parte de la idea de que la interoperabilidad no constituye un objetivo aislado, sino un medio para que los espacios de datos funcionen y generen valor. Por ello, prioriza la conexión entre participantes dentro de cada espacio, así como la ejecución de procesos esenciales como la adhesión, la publicación, el descubrimiento, la negociación y el intercambio de datos.
La confianza, la seguridad, la trazabilidad y la soberanía del dato se incorporan como elementos necesarios para favorecer la participación. Este enfoque permite a los proyectos centrarse en activar su ecosistema, atraer proveedores y consumidores de datos, y validar modelos de uso y de negocio con menor incertidumbre técnica y organizativa.
El Marco de Interoperabilidad Técnico desarrolla mecanismos para hacer operativas las cuatro dimensiones de la interoperabilidad: legal, organizativa, semántica y técnica. Para ello, define una arquitectura modular y escalable alineada con estándares abiertos, junto con referencias funcionales, APIs y estándares aplicables.
El documento establece mecanismos para garantizar que cada participante mantenga el control sobre sus datos. También integra desde el diseño aspectos de cumplimiento normativo, seguridad y auditoría, además de prever la compatibilidad con espacios europeos de datos y con soluciones reutilizables.
El marco está dirigido a autoridades de gobierno de los espacios de datos, operadores técnicos, proveedores y consumidores de datos y servicios, organismos auditores o certificadores, y administraciones públicas promotoras. Para los proyectos ya iniciados, permite revisar arquitecturas, detectar brechas y mejorar la escalabilidad.
En el caso de nuevas iniciativas, la referencia técnica facilita diseñar espacios interoperables desde el inicio y reducir riesgos técnicos y organizativos. La interoperabilidad entre distintos espacios de datos se contempla como un objetivo estratégico que debe abordarse de manera progresiva, una vez que cada espacio haya demostrado su funcionamiento y viabilidad.
