Como un camino de vocación tecnológica, aprendizaje continuo y compromiso con la utilidad real de la innovación resume Roberto García, CEO y fundador de Dinycon, los 25 años de trayectoria de esta empresa especializada en el campo del conteo y control de afluencias y aforo de personas y vehículos. En esta entrevista en ESMARTCITY, Roberto García repasa la historia de Dinycon desde sus inicios y explica cómo ha evolucionado la compañía en paralelo al desarrollo del concepto de smart city, un sector en continua transformación. Roberto García destaca las claves del éxito de Dinycon, los principales hitos alcanzados y el impacto generado en el ecosistema de las ciudades inteligentes, además de abordar el futuro. Asegura que la vocación de Dinycon continuará siendo ayudar a que las ciudades, territorios y edificios sean más inteligentes, sostenibles y habitables, poniendo el dato y la innovación al servicio de las personas.
ESMARTCITY: En 2026 Dinycon cumple 25 años desde su fundación, especializados en el campo del conteo y control de afluencias y aforo de personas y vehículos. Como fundador de la empresa, ¿cómo resumirías estos 25 años en pocas palabras? ¿Cuál ha sido la principal misión de Dinycon a lo largo de toda su trayectoria?
Roberto García: Resumiría estos 25 años como un camino de vocación tecnológica, aprendizaje continuo y compromiso con la utilidad real de la innovación. Dinycon nació con una idea muy clara: aplicar la tecnología para resolver problemas concretos en la movilidad de personas y vehículos, y ayudar a que los espacios públicos, edificios, aparcamientos y ciudades funcionen mejor.
Desde el inicio hemos entendido la tecnología no como un fin en sí mismo, sino como una herramienta para mejorar la toma de decisiones. Medir mejor permite gestionar mejor. Y cuando una ciudad dispone de datos objetivos sobre afluencias, ocupación, tráfico o uso de los espacios, puede planificar con mayor criterio, anticiparse a situaciones críticas y ofrecer mejores servicios a la ciudadanía.
Nuestra misión ha sido siempre optimizar la movilidad de personas y vehículos, contribuyendo al desarrollo integral del entorno y a la mejora del medio ambiente. Esa misión está en el ADN de Dinycon y sigue plenamente vigente: desarrollar soluciones innovadoras basadas en TIC para edificios, ciudades y territorios inteligentes.
Además, si algo ha marcado estos años ha sido la fidelidad a unos principios muy claros: innovación aplicada, calidad en la ejecución, cercanía al cliente y vocación de servicio. Escuchar cada problemática, adaptar la solución y acompañar al cliente desde el análisis inicial hasta la explotación del sistema ha sido una de nuestras principales señas de identidad.
ESMARTCITY: ¿Podrías explicar la historia de Dinycon desde sus inicios? ¿Cuáles fueron las principales dificultades y retos a la hora de su puesta en marcha y su desarrollo?
Roberto García: Dinycon surge de una convicción muy personal: la tecnología de control, automatización y movilidad podía ayudar a gestionar mejor las ciudades. En aquel momento todavía no se hablaba de smart cities como hoy, pero ya veíamos una necesidad clara: pasar de la intuición a los datos.
Al principio, como ocurre en muchos proyectos empresariales, el reto fue doble. Por un lado, construir una propuesta tecnológica sólida en un mercado que todavía no estaba tan maduro como ahora. Hoy hablamos con naturalidad de datos en tiempo real, plataformas urbanas, interoperabilidad o inteligencia artificial; pero hace 25 años había que explicar muy bien por qué medir la movilidad podía ayudar a gestionar mejor una ciudad.
Por otro lado, el reto fue crecer sin perder la esencia. Dinycon empezó como una empresa pequeña, con mucha capacidad técnica y mucha cercanía al cliente. Con el tiempo fuimos incorporando equipo, conocimiento, software propio, proyectos cada vez más complejos y alianzas con empresas, administraciones y centros tecnológicos.
También tuvimos que competir con compañías de mayor tamaño. Esa realidad nos obligó a competir desde nuestras fortalezas: agilidad, especialización, flexibilidad, capacidad de integración y una forma de trabajar muy cercana al cliente.
Creo que una de las grandes dificultades, pero también uno de los grandes aprendizajes, ha sido mantenernos siempre actualizados. El sector cambia muy rápido. Las tecnologías evolucionan, las necesidades urbanas también, y las ciudades exigen soluciones cada vez más interoperables, seguras y medibles. Nuestra respuesta ha sido invertir en conocimiento, desarrollar software propio y trabajar con una visión de mejora continua.
ESMARTCITY: 25 años después, ¿cuáles dirías que han sido las claves del éxito de Dinycon? ¿Y los principales hitos alcanzados? ¿De qué logros te sientes más orgulloso como CEO y fundador?
Roberto García: Diría que las claves del éxito han sido cinco: especialización, innovación aplicada, cercanía al cliente, calidad de ejecución y capacidad de crear relaciones de confianza a largo plazo.
Nos hemos especializado en medir y gestionar la movilidad de personas y vehículos, pero siempre desde una visión amplia. No se trata solo de contar personas o vehículos; se trata de transformar esos datos en información útil para que una administración, un gestor turístico, un operador de movilidad o un responsable de infraestructuras pueda tomar mejores decisiones.
Entre los principales hitos destacaría la evolución de nuestras soluciones de conteo, control de aforo, tracking, smart parking, lectura de matrículas, paneles informativos, aplicaciones con inteligencia artificial y plataformas de visualización en tiempo real. Hoy Dinycon cuenta con soluciones como DinyCONT, DinyTRACK, DinyPARK y DinySMART, además de plataforma propia, APIs de integración con terceros y capacidades para integrarse con plataformas smart city.
También destacaría proyectos que han supuesto un aprendizaje importante: control de aforos en playas, mercados, edificios públicos, eventos de alta afluencia, aparcamientos, zonas urbanas y destinos turísticos. Hemos trabajado en proyectos en Santander, Donostia-San Sebastián, A Coruña, Zaragoza, Benidorm, Lanzarote, Calvià, Bermeo o Málaga, entre otros.
Un hito muy importante fue participar en proyectos pioneros como SmartKalea o Coruña Smart City, en una etapa en la que el concepto de ciudad inteligente empezaba a tomar forma. Aquellos proyectos nos ayudaron a consolidar una visión que hoy sigue siendo válida: la ciudad inteligente debe apoyarse en datos fiables, integración tecnológica y servicios útiles para la ciudadanía.
Más recientemente, me siento especialmente orgulloso del reconocimiento recibido por nuestras soluciones de detección de corrientes de resaca y vertidos en el mar, galardonadas con el premio Sun&Blue de Innovación en Inteligencia Artificial 2024. Es un ejemplo perfecto de lo que entendemos por innovación útil: tecnología que ayuda a prevenir riesgos, proteger a las personas y preservar el entorno natural.
A este reconocimiento se suma otro hito muy especial: el primer premio obtenido en 2016 con ATPOINTS en el concurso GipuzkoAPPs, impulsado por la Diputación Foral de Gipuzkoa. Fue una solución de geomarketing y comunicación de proximidad basada en GPS y beacons, y anticipaba una visión que hoy es plenamente vigente: conectar mejor ciudad, comercio, turismo y ciudadanía mediante datos contextuales.
Y, por encima de cualquier proyecto, el mayor orgullo es haber construido un equipo y una cultura. En ese camino, nuestra participación en el programa Fabrika para la nueva cultura empresarial, nos ha ayudado a reforzar una forma de trabajar basada en la confianza, el liderazgo compartido, la colaboración y el compromiso de las personas. Al final, la tecnología es clave, pero son las personas quienes hacen posible que una empresa innove y aporte valor de forma sostenible.
ESMARTCITY: En estos 25 años, el sector ha cambiado profundamente. ¿Qué decisiones estratégicas han sido clave para mantener la competitividad y el crecimiento de la empresa? ¿Cómo ha evolucionado la compañía en paralelo al desarrollo del concepto de smart city?
Roberto García: La primera decisión estratégica fue apostar por la especialización. Desde el inicio quisimos ser muy buenos en la medición y gestión de la movilidad de personas y vehículos. Esa especialización nos permitió construir conocimiento propio y aportar valor en proyectos donde el dato fiable es fundamental.
La segunda fue invertir en software, plataforma e interoperabilidad. Entendimos que el sensor era importante, pero que el verdadero valor estaba en procesar, visualizar e integrar el dato con otros sistemas. Por eso Dinycon ha desarrollado plataforma propia, capacidades API e integración con plataformas municipales, herramientas de movilidad, paneles, portales web y espacios de datos. Nuestra participación en el espacio de datos DS4MOVEUS responde precisamente a esa visión.
La tercera ha sido apostar por la I+D+i y la colaboración. Participamos en el Clúster de Movilidad y Logística de Euskadi, BAIDATA y GAIA, y colaboramos con centros tecnológicos como Tekniker, Tecnalia y Vicomtech. Un buen ejemplo es el proyecto europeo REGEN, en el marco de Horizon, en el que trabajamos junto a Tecnalia en soluciones innovadoras, sostenibles y basadas en datos para la regeneración de barrios.
Estas alianzas nos ayudan a incorporar nuevas capacidades en IoT, inteligencia artificial, visión artificial, analítica de datos e interoperabilidad, y a trasladarlas a proyectos reales con impacto en las ciudades y territorios.
Todo ello sin perder nuestros valores: crecer, sí, pero entregando soluciones fiables, sostenibles y útiles, que generen valor real para clientes y partners.
ESMARTCITY: Hasta la fecha, ¿cuál ha sido el impacto que ha generado Dinycon en el ecosistema de las smart cities, el turismo inteligente y la movilidad sostenible? ¿Qué papel juega hoy en día Dinycon en la digitalización de las ciudades y en la integración de tecnologías inteligentes en proyectos urbanos?
Roberto García: Creo que el impacto de Dinycon ha estado en ayudar a que ciudades, territorios y edificios conviertan datos dispersos en información útil para gestionar mejor. Empezamos muy vinculados al conteo, el control de afluencias, el aforo y la movilidad, pero con el tiempo hemos ampliado nuestro campo de actuación hacia soluciones más integrales de ciudad inteligente.
Hoy trabajamos en ámbitos como smart parking, control de accesos, lectura de matrículas, pasos de peatones inteligentes, radares pedagógicos, paneles informativos y tótems interactivos conectados. En estos últimos, además, hemos desarrollado numerosos proyectos con gestor de contenidos propio (CMS), permitiendo a los ayuntamientos publicar información dinámica, datos en tiempo real, avisos, contenidos turísticos o información de servicio público de forma sencilla y centralizada.
En smart cities y turismo inteligente, nuestras soluciones ayudan a gestionar espacios de alta demanda como playas, centros históricos, plazas, accesos viarios, eventos o destinos con picos estacionales. Esto permite mejorar la seguridad, la experiencia del visitante y la planificación de recursos públicos. En movilidad sostenible, el objetivo es reducir congestiones, ordenar flujos, mejorar la seguridad vial y favorecer decisiones más eficientes.
Además, estamos abriendo una línea de trabajo muy relevante en edificios inteligentes, especialmente con el impulso de los Certificados de Ahorro Energético, los CAEs. En este ámbito, queremos aportar nuestra experiencia IoT mediante nodos inteligentes con analizadores de red, caudalímetros y otros dispositivos de medición para monitorizar consumos, detectar ineficiencias y optimizar energía, agua y mantenimiento.
En definitiva, Dinycon juega hoy un papel de integrador tecnológico especializado. No solo suministramos sensores o dispositivos; diseñamos soluciones completas que conectan captación de datos, comunicaciones, plataforma, visualización, integración vía APIs, CMS, información pública, histórico de datos y soporte a la decisión.
Este posicionamiento también se refleja en la evolución del negocio. Las proyecciones de ventas para 2026 superan los 4,5 millones de euros, pero para nosotros la cifra es consecuencia de algo más importante: existe una demanda creciente de soluciones que ayuden a ciudades, territorios y edificios a gestionar mejor sus recursos, tomar decisiones basadas en datos y avanzar hacia modelos más sostenibles e inteligentes.
ESMARTCITY: Como CEO de Dinycon, ¿qué retos consideras prioritarios para las ciudades que aspiran a ser inteligentes? ¿Qué tecnologías emergentes crees que tendrán mayor impacto en el desarrollo de ciudades inteligentes y cómo se prepara Dinycon para ello?
Roberto García: El gran reto de las ciudades inteligentes no es digitalizar por digitalizar, sino convertir la tecnología en capacidad real de gestión. Muchas ciudades ya han instalado sensores, plataformas o sistemas verticales, pero el verdadero salto está en conectar esa información, interpretarla correctamente y convertirla en decisiones.
Para mí hay cuatro retos prioritarios. El primero es la interoperabilidad: las ciudades no pueden depender de soluciones cerradas, necesitan plataformas abiertas, APIs, estándares y modelos de datos que permitan integrar movilidad, medio ambiente, turismo, seguridad, energía y servicios públicos.
El segundo es la calidad del dato. Una mala decisión puede partir de un dato incompleto, erróneo o mal interpretado. Por eso cada vez será más importante garantizar la fiabilidad, continuidad y trazabilidad de la información. En Dinycon trabajamos precisamente en sistemas de monitorización, histórico, alarmas, calidad del dato y modelos predictivos.
El tercero es la sostenibilidad. La ciudad inteligente debe ser también una ciudad más eficiente, más humana y más respetuosa con el entorno. La tecnología debe ayudar a reducir desplazamientos innecesarios, optimizar recursos, mejorar la seguridad y proteger espacios sensibles.
Y el cuarto es la confianza. Las soluciones urbanas deben ser éticas, seguras y respetuosas con la privacidad. No basta con que la tecnología sea potente; debe ser comprensible, gobernable y aceptada por la ciudadanía.
En cuanto a tecnologías emergentes, creo que tendrán especial impacto la inteligencia artificial aplicada a visión y predicción, los sensores virtuales, los espacios de datos, la analítica avanzada, la computación en el borde, la conectividad IoT y las plataformas interoperables.
Dinycon ya está avanzando en esa dirección. Un ejemplo es el proyecto GTRACK, orientado al desarrollo de soluciones avanzadas de analítica de vídeo para seguimiento de personas y vehículos en entornos urbanos complejos, con un enfoque muy importante: la reidentificación sin uso de datos biométricos y con cumplimiento normativo.
También trabajamos en sensores virtuales, modelos predictivos e inteligencia artificial para reducir costes de implantación y operación en grandes despliegues, mejorar la calidad del dato y ofrecer soluciones más escalables.
ESMARTCITY: De cara al futuro, ¿cuáles serán las principales apuestas, estrategias y objetivos de Dinycon a corto y medio plazo? Pensando en, por ejemplo, los próximos 10 o 15 años, ¿qué visión de futuro tienes para Dinycon y qué objetivos te gustaría ver cumplidos?
Roberto García: A corto y medio plazo, nuestra principal apuesta es seguir evolucionando nuestra plataforma, Dinycon Central, como plataforma integradora de datos urbanos, movilidad, turismo inteligente y eficiencia operativa. Queremos que sea el núcleo desde el que ciudades, territorios y edificios puedan visualizar, analizar y gestionar información clave en tiempo real.
La plataforma nos permite avanzar desde la sensorización hacia soluciones más inteligentes, predictivas e integradas. No se trata solo de medir lo que ocurre, sino de anticipar escenarios: prever saturaciones, optimizar recursos, mejorar la seguridad, planificar la movilidad, gestionar zonas de bajas emisiones o analizar consumos en edificios.
En ese camino, vemos un papel muy relevante para la inteligencia artificial, los gemelos digitales y los espacios de datos. Los gemelos digitales permitirán representar de forma dinámica espacios urbanos, edificios, flujos de personas, movilidad, ocupación o consumos, y simular escenarios antes de tomar decisiones.
También queremos crecer en el sector terciario y en edificios inteligentes, especialmente aprovechando el impulso de los Certificados de Ahorro Energético, los CAEs. Dinycon puede aportar nodos IoT, analizadores de red, caudalímetros y sensores conectados a Dinycon Central para monitorizar energía, agua, ocupación y operación de los edificios.
A largo plazo, me gustaría que Dinycon fuera reconocida como una empresa referente en plataformas de datos urbanos y eficiencia operativa, capaz de combinar ingeniería, software, IoT, IA, gemelos digitales y conocimiento urbano. Pero, sobre todo, me gustaría que siguiéramos siendo fieles a lo que nos ha traído hasta aquí: resolver problemas reales, aportar valor, trabajar con calidad y construir relaciones de largo plazo con clientes y partners.
La tecnología cambia, los mercados evolucionan y las ciudades tendrán retos cada vez más complejos. Pero nuestra vocación seguirá siendo la misma: ayudar a que nuestras ciudades, territorios y edificios sean más inteligentes, más sostenibles y más habitables, poniendo el dato y la innovación al servicio de las personas.
