Desde el lunes 9 de febrero, el Ayuntamiento de Barcelona tiene activada la Zona Bus 4.0, un nuevo modelo de gestión que regula el estacionamiento y las paradas de los autocares turísticos con el objetivo de mejorar la convivencia entre operadores, visitantes y vecinos. El sistema busca promover una movilidad más ordenada, eficiente y sostenible en los principales puntos de interés turístico.
El nuevo modelo limita el número de operaciones por hora en los espacios con mayor demanda y establece un procedimiento obligatorio de reserva previa en línea para las paradas cortas en entornos de alta ocupación. De este modo, se pretende optimizar la gestión del espacio público y reducir el impacto sobre la movilidad cotidiana en las zonas más sensibles de la ciudad.
Más equilibrio en la movilidad urbana
El sistema se gestiona a través de la web zonabus.cat, operativa desde el pasado 11 de diciembre, donde los operadores deben registrarse y crear una cuenta. La plataforma permite realizar reservas con hasta 30 días de antelación. Para operar en la Zona Bus 4.0 es obligatorio tramitar previamente un permiso diario y, en los espacios que lo requieren, efectuar una reserva por cada operación, indicando la franja horaria prevista.
Los entornos que exigen reserva previa son la Sagrada Familia, Park Güell, La Pedrera, el Hospital de Sant Pau, Drassanes, Ciutat Vella, el Port Olímpic y la Fuente Mágica de Montjuïc, áreas especialmente sensibles por su elevada afluencia de visitantes. Desde la puesta en marcha del portal, se han registrado más de novecientos usuarios y se han tramitado más de mil permisos para operar a partir del 9 de febrero. Asimismo, se han realizado sesiones informativas con agentes del sector para introducir mejoras en el sistema.
La activación de la Zona Bus 4.0 permitirá redistribuir de manera más equilibrada los flujos de autocares, limitar el número de operaciones por hora en las paradas más sensibles y garantizar una llegada más cómoda para los visitantes. Actualmente, la ciudad dispone de 210 plazas con reserva previa, de las cuales 51 son para paradas breves y 159 para estacionamientos. Además, existen 40 espacios intermodales situados en zonas alejadas del centro, como Camp Nou, Can Dragó, Bac de Roda y Diagonal Mar, que no requieren ningún trámite anticipado.
La aplicación SPRO será clave en la gestión del sistema, ya que permitirá monitorizar en tiempo real la disponibilidad de plazas en toda la ciudad. Antes de la primera visita, el conductor deberá introducir en la aplicación el código del permiso diario y la matrícula del vehículo, así como registrar la hora de llegada y salida en cada operación. El importe correspondiente se cargará automáticamente en la plataforma.
