Un vehículo eléctrico autónomo para reparto, un compuesto biodegradable que incrementa la eficacia del riego y un sistema de internet a través de la luz en galerías subterráneas son los tres proyectos de Smart City que se ensayarán dentro de la cuarta edición del Smart Iruña Lab. En esta convocatoria han competido 13 propuestas por el apoyo municipal, enmarcadas en el modelo de ciudad inteligente recogido en la Agenda Urbana Pamplona 2030.
Los proyectos elegidos son el vehículo modular Lakota para logística de última milla, el sistema Hidro23-Compsystem para mejorar la retención de agua y la eficiencia del riego y LIFIoT, que plantea comunicaciones LIFI para la digitalización de galerías subterráneas de servicios públicos. Estas soluciones de Smart Iruña Lab, procedentes de Navarra, Cantabria y Aragón, se probarán en el espacio público como pilotos reales.
Responsables del Ayuntamiento de Pamplona y técnicos del programa presentaron los datos de esta 4ª edición de Smart Iruña Lab, centrada en impulsar soluciones innovadoras en movilidad, uso eficiente del agua e infraestructuras digitales. Cada equipo promotor dispondrá de acompañamiento en diseño y desarrollo del piloto, pruebas en entorno urbano real y asesoría en innovación, comunicación y trabajo en red.
Desde 2018 se han implementado trece proyectos de ciudad inteligente a través de este Smart Iruña Lab: iluminación LED para aumentar la seguridad en salidas de garajes, sensores de aparcamiento, algoritmos de conteo de aforos, integración de energía limpia en el alumbrado público o monitorización de ruido con sensores acústicos. La estrategia Smart City de Pamplona busca soluciones replicables y escalables que mejoren la prestación de servicios públicos y la calidad de vida.
Smart Iruña Lab
En esta cuarta edición de Smart Iruña Lab se han presentado 13 proyectos alineados con las prioridades europeas del proyecto oPEN Lab y con los ejes de la Agenda Urbana Pamplona 2030: sostenibilidad, innovación e inclusión. Tres iniciativas se centran en movilidad sostenible, dos en seguridad y dos en salud, mientras que el resto aborda transición energética, innovación digital, medioambiente, turismo y sanidad.
Un 38% de las propuestas procede de fuera de Navarra, con iniciativas remitidas desde Zaragoza (Aragón), Madrid, Santander (Cantabria) y el País Vasco. Destaca que el 92% de los proyectos están ya desarrollados, 15 puntos porcentuales más que en la edición anterior. La participación femenina se mantiene: un 46% de los equipos promotores incluye mujeres.
Lakota, Hidro23-Compsystem y LIFIoT
El proyecto Lakota plantea cómo repartir por la ciudad sin colapsar el tráfico. Propone un vehículo eléctrico modular, compacto, silencioso y omnidireccional, adaptado a calles estrechas y a un casco histórico con alta actividad peatonal y presencia de Zonas de Bajas Emisiones. Podrá funcionar en modo autónomo o teleoperado para repartos de farmacia, administración, comercio o hostelería local. El piloto prevé tres fases: pruebas en entorno controlado, luego en espacio urbano de baja complejidad y, por último, en el casco histórico.
El segundo proyecto, Hidro23-Compsystem, es un compuesto biodegradable que forma depósitos de agua cerca de la raíz y la libera de forma controlada. Los ensayos apuntan a ahorros de hasta un 80% en el uso de agua de riego, frente a un sistema general en el que se desperdicia hasta un 80% del recurso y un 60% en producción agrícola. Tras pruebas en viñedos de La Rioja, cultivos de secano en Aragón y grandes producciones en condiciones extremas en Marruecos, ahora se testará en zonas verdes urbanas.
El tercer desarrollo, LIFIoT, aborda la digitalización de la red de galerías de Lezkairu y Arrosadía, túneles de tres metros de altura donde se concentran electricidad, gas, telecomunicaciones, agua y recogida neumática de residuos. Estos espacios presentan puntos ciegos sin cobertura GPS/4G, por lo que se recurre a la tecnología LIFI, que utiliza la luz para generar una red de datos segura, robusta e inmune a interferencias eléctricas.
La instalación de nodos LIFI y sensores permitirá monitorizar gases de la recogida neumática, inundaciones o temperatura, pasando de un mantenimiento reactivo a un sistema de alerta temprana. LIFIoT contempla cinco meses de seguimiento intensivo en varios tramos de las galerías, dentro de los 16,5 km que suman las infraestructuras subterráneas de los barrios de casco antiguo, Lezkairu y Arrosadía, con integración de estos datos en la plataforma de ciudad.
