El proyecto europeo Carmony convierte a la ciudad de Murcia en piloto urbano para el desarrollo y validación de soluciones avanzadas de movilidad inteligente, seguridad ciudadana y gestión urbana basada en datos. El proyecto se articula alrededor de dos entornos piloto: uno urbano en Murcia y otro interurbano en Luxemburgo, lo que convierte a la capital murciana en la única ciudad donde se prueban y validan las soluciones urbanas del proyecto. En Murcia, el proyecto se concreta en tres casos de uso, todos orientados a optimizar la gestión urbana diaria y la capacidad de respuesta municipal.
Coordinado por Virtual Vehicle Research GmbH, este proyecto colaborativo reúne a diez socios europeos, entre centros de investigación, empresas tecnológicas y administraciones públicas, incluido el Ayuntamiento de Murcia. Carmony, con una duración de tres años, cuenta con un presupuesto global de 6,5 millones de euros, financiado por la Comisión Europea a través del programa Horizon Europe, por lo que no tendrá coste alguno para las arcas municipales.
La concejal de Gobierno Abierto, Promoción Económica y Empleo, Mercedes Bernabé; el edil Desarrollo Urbano y Ciudad Inteligente, José Guillén; y el catedrático de Ingeniería Telemática de la UMU Antonio Skarmeta, han presentado este proyecto recientemente.
Movilidad inteligente, seguridad ciudadana y datos en tiempo real
El proyecto Carmony busca transformar la gestión del tráfico en entornos mixtos mediante un marco de orquestación interconectado. El proyecto integra tecnologías innovadoras, datos reales y modelos de gobernanza para mejorar la eficiencia, seguridad y sostenibilidad del tráfico.
En Murcia, Carmony se concreta en tres casos de uso, todos enfocados a mejorar la gestión urbana diaria y la respuesta ante incidencias. El primero se orienta a la optimización de la movilidad urbana mediante el análisis del comportamiento de los vehículos y la gestión de rutas, accesos y desvíos con sistemas inteligentes y vehículos conectados. El objetivo es mejorar la fluidez del tráfico, reducir la congestión y facilitar los desplazamientos diarios, integrando varias opciones de movilidad.
El segundo caso de uso se centra en la gestión inteligente de incidencias en la vía pública, como accidentes o averías, mejorando la detección temprana, la reorganización de la circulación y la coordinación entre servicios municipales, reduciendo el impacto de estos episodios en la movilidad urbana.
El tercer ámbito del proyecto europeo Carmony se dedica a reforzar la respuesta ante emergencias. Para ello, se optimizan rutas y tiempos de actuación mediante la coordinación entre movilidad, servicios de emergencia y sistemas inteligentes, con el propósito de mejorar la seguridad ciudadana y acortar los tiempos de llegada a los puntos de incidencia.
