La monitorización en tiempo real de partículas, gases y ruido permite a constructoras, ingenierías y administraciones detectar episodios de contaminación, identificar posibles fuentes de emisión y tomar decisiones basadas en datos para mejorar la gestión ambiental de las obras. Bettair aplica esta tecnología en tres grandes proyectos de construcción de diferentes características: el desarrollo urbanístico Parc de l’Alba, en Barcelona; el circuito de Fórmula 1 MadRing, en Madrid; y las infraestructuras vinculadas a los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, en Italia.

Las actividades asociadas a la construcción de edificios e infraestructuras, como los movimientos de tierra, las excavaciones, las demoliciones, el transporte de materiales o el funcionamiento de maquinaria pesada, pueden generar partículas en suspensión, emisiones de gases contaminantes y elevados niveles de ruido. Estos efectos adquieren especial relevancia cuando los trabajos se desarrollan en entornos urbanos, cerca de zonas residenciales, áreas de actividad económica o espacios naturales.
En estos escenarios, disponer de información continua sobre la contaminación permite no solo conocer el impacto de las obras, sino también detectar incidencias, actuar con mayor rapidez y evaluar la eficacia de las medidas adoptadas.
Gestión basada en datos
Los niveles de contaminación asociados a una obra pueden experimentar variaciones significativas a lo largo del día en función de los trabajos que se estén ejecutando. Por ejemplo, los movimientos de tierra pueden incrementar puntualmente la concentración de partículas en suspensión, mientras que determinadas operaciones pueden elevar los niveles de ruido durante varias horas. Asimismo, la circulación de maquinaria y vehículos pesados puede modificar temporalmente las concentraciones de contaminantes atmosféricos.
Cuando únicamente se realizan controles puntuales, puede resultar más difícil detectar estas variaciones, determinar el origen de un episodio de contaminación o identificar qué actividades se estaban desarrollando en ese momento. La monitorización continua permite evolucionar hacia una gestión de la contaminación basada en datos, proporcionando información para detectar episodios, analizar su comportamiento y actuar cuando sea necesario.
Monitorización de la contaminación atmosférica y acústica
Bettair Cities ha desarrollado una solución IoT para monitorizar de forma continua la contaminación atmosférica y acústica durante las diferentes fases de una obra. Los dispositivos bettair® pueden configurarse para medir partículas en suspensión PM1, PM2.5 y PM10, así como diferentes gases contaminantes, entre ellos NO₂, O₃, NO, CO, SO₂, CO₂, H₂S, NH₃ y VOC. Los equipos también pueden configurarse para registrar contaminación acústica, temperatura, humedad relativa y presión atmosférica.

Las mediciones se transmiten en tiempo real a la plataforma digital bettair®, que permite a los responsables de los proyectos visualizar los datos, analizar su evolución, configurar alertas y elaborar informes.
Esta información facilita la adopción de medidas de mitigación ante posibles incidencias. Así, cuando se detecta un aumento de partículas, pueden reforzarse actuaciones como la humectación de determinadas zonas de la obra. En el caso de episodios recurrentes de ruido, los registros permiten analizar qué actividades coinciden con los incrementos detectados y comprobar posteriormente la eficacia de las medidas aplicadas.

Además, los dispositivos pueden incorporar anemómetros para registrar la velocidad y dirección del viento. La combinación de esta información con las concentraciones de contaminantes permite generar rosas de polución, que ayudan a analizar el posible origen de los episodios y a diferenciar las emisiones asociadas a la obra de otras fuentes externas.
En relación con la calidad de las mediciones, los dispositivos bettair® cumplen los requisitos de Clase 1 establecidos en la norma UNE-CEN/TS 17660-1:2021 para contaminantes gaseosos, de acuerdo con los ensayos realizados por SGS, laboratorio acreditado por ENAC. Asimismo, cuentan con certificación MCERTS para la monitorización indicativa de partículas PM2.5 y PM10.
Parc de l’Alba: monitorización ambiental de un gran desarrollo urbanístico
Uno de los proyectos en los que se ha desplegado la tecnología de Bettair Cities es Parc de l’Alba, situado en Cerdanyola del Vallès, en el área metropolitana de Barcelona. Se trata de un desarrollo urbanístico de más de 400 hectáreas que contempla la construcción de más de 5.000 viviendas, junto con áreas de actividad económica, zonas verdes e infraestructuras vinculadas a la innovación y el conocimiento.

La extensión del proyecto y su integración con el entorno natural de Collserola hacen especialmente relevante el seguimiento de las condiciones ambientales durante las diferentes fases de urbanización y construcción.
Para llevar a cabo este control, se ha desplegado una red de cinco dispositivos Bettair que monitorizan partículas PM1, PM2.5 y PM10, gases NO₂ y O₃, y niveles de ruido. Los equipos incorporan también anemómetros que permiten registrar la dirección y velocidad del viento.

Los datos obtenidos se integran en la plataforma Bettair, desde la que se pueden consultar las condiciones ambientales en tiempo real, generar alertas, detectar episodios de contaminación o ruido y disponer de datos para implementar medidas correctoras cuando resulte necesario.
MadRing: control de la contaminación en las obras del circuito de Fórmula 1
La construcción del nuevo circuito de Fórmula 1 MadRing, ubicado en el entorno de IFEMA Madrid, implica importantes trabajos de movimiento de tierras, asfaltado y adaptación de infraestructuras dentro de un entorno urbano con elevada actividad económica y movilidad.

El proyecto, ejecutado por un consorcio liderado por Acciona y Eiffage Construcción, requiere controlar las partículas generadas por los movimientos de tierra y el funcionamiento de la maquinaria, los contaminantes atmosféricos asociados al tráfico y a las actividades de construcción, así como los niveles de ruido.

Con este objetivo, se ha desplegado una red de seis nodos Bettair distribuidos en diferentes puntos del área de construcción. Los dispositivos permiten registrar partículas PM1, PM2.5 y PM10, NO₂, O₃ y contaminación acústica, además de variables meteorológicas como temperatura, humedad y presión atmosférica.
Toda la información recogida se transmite en tiempo real a la plataforma Bettair, lo que permite consultar la evolución de los parámetros monitorizados durante el desarrollo de las obras.

La disponibilidad de estos registros facilita la detección de episodios de contaminación y la evaluación del impacto ambiental de las actividades de construcción. Asimismo, proporciona datos para apoyar la toma de decisiones y la implementación de posibles medidas correctivas cuando las condiciones lo requieran.
Milano-Cortina 2026: seguimiento ambiental de las infraestructuras olímpicas
La tecnología de Bettair Cities también se ha utilizado para monitorizar las condiciones ambientales durante las obras de construcción y renovación de infraestructuras vinculadas a los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, desarrolladas en distintas regiones del norte de Italia.

Durante estos trabajos, los principales retos ambientales han estado relacionados con las emisiones de partículas procedentes de los movimientos de tierra, maquinaria y el transporte de materiales. A ello se suman la presencia de contaminantes gaseosos, los niveles de ruido y la necesidad de identificar posibles fuentes de emisión.

Para realizar el seguimiento de estos parámetros, se desplegó una red de cinco dispositivos Bettair que monitorizan partículas PM1, PM2.5 y PM10, NO₂, O₃ y niveles de ruido. Los equipos incorporan también anemómetros para medir la velocidad y dirección del viento, de manera que los registros de contaminación pueden analizarse junto con las condiciones meteorológicas.
Esta combinación de datos permite elaborar rosas de polución para identificar posibles fuentes de emisión y analizar su relación con las actividades desarrolladas durante las obras.

La información recogida por los dispositivos se transmite en tiempo real a la plataforma Bettair, proporcionando datos continuos para mejorar el seguimiento ambiental y apoyar la toma de decisiones durante la ejecución de las infraestructuras.
Hacia una gestión ambiental de las obras basada en datos
Los proyectos de Parc de l’Alba, MadRing y Milano-Cortina 2026 representan tres escenarios de construcción diferentes: un desarrollo urbanístico de gran extensión, un circuito de Fórmula 1 y un conjunto de infraestructuras deportivas y de transporte vinculadas a unos Juegos Olímpicos de Invierno. A pesar de sus distintas características, los tres comparten la necesidad de realizar un seguimiento continuo de los niveles de contaminación asociados a las obras para gestionar mejor su impacto ambiental.
La monitorización en tiempo real permite complementar los controles puntuales con información continua y localizada, facilitando la detección de incidencias, el análisis de posibles fuentes de emisión, la adopción de medidas de mitigación y la posterior comprobación de su eficacia.
Para constructoras e ingenierías, esta información constituye una herramienta adicional para mejorar la gestión de sus proyectos. En el caso de las administraciones y los responsables ambientales, permite disponer de datos objetivos sobre la evolución de las obras. Asimismo, el seguimiento de la contaminación contribuye a minimizar el impacto de los trabajos sobre las comunidades próximas.
Aunque la generación de partículas en suspensión, emisiones contaminantes y ruido forma parte de los impactos asociados a las obras de construcción, disponer de información sobre estos parámetros facilita su seguimiento y control. En este contexto, las soluciones de Bettair Cities transforman los datos de contaminación recogidos en tiempo real en información útil para la toma de decisiones, contribuyendo a avanzar hacia una construcción más sostenible, transparente y responsable.