El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) y el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible (Mitms) han lanzado a audiencia pública y remitido a la Comisión Europea el Marco de Acción Nacional (MAN), la hoja de ruta española para desplegar infraestructura de recarga eléctrica y combustibles alternativos en el transporte conforme al Reglamento (UE) 2023/1804 sobre la infraestructura para los combustibles alternativos (AFIR).

El documento planifica medidas para vehículos de carretera, trenes, buques en puertos marítimos y aeronaves estacionadas en aeropuertos. Su prioridad en carretera es reforzar la recarga de alta potencia en la Red Transeuropea de Transporte (RTE-T), en un contexto en el que España cuenta con 42.318 puntos de recarga de acceso público y una potencia nominal instalada de 2.269.170 kW.
El transporte representa el 42% del consumo final de energía y el 32,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero en España. El MAN sitúa la electrificación y los combustibles alternativos como instrumentos para acelerar la descarbonización y ordenar el despliegue de infraestructura en todo el territorio.
Recarga eléctrica y corredores de alta potencia
España supera ya los objetivos de potencia mínima por vehículo fijados para 2025 por la normativa europea. Según el MAN, la potencia disponible equivale a 2,66 veces el mínimo exigido para el parque actual de vehículos electrificados ligeros.
La siguiente fase se centra en aumentar la potencia accesible para los usuarios y asegurar cobertura de alta capacidad en las principales vías. Esta planificación acompaña el objetivo del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2023-2030 (PNIEC), que prevé alcanzar 5,5 millones de vehículos electrificados de todas las categorías en 2030.
Para cumplir las metas en la red básica y global de la RTE-T, se impulsa el programa Moves Corredores, dotado con 200 millones de euros para instalaciones de al menos 300 kW de potencia agregada. Además, las estaciones de servicio con ventas superiores a 10 millones de litros deberán instalar recarga de al menos 400 kW, exigencia que subirá a 600 kW a partir de 2027.
El marco también fija dotaciones mínimas en aparcamientos no residenciales de más de 20 plazas, con un punto de recarga por cada 40 plazas. En los edificios dependientes de la Administración General del Estado, la ratio será de un punto por cada 20 plazas.
Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) deberán contribuir al despliegue urbano, ya que los municipios de más de 50.000 habitantes están obligados a establecer objetivos anuales de recarga dentro y fuera de sus perímetros. Para facilitar el uso de la red, se ha activado el mapa estatal REVE, con información en tiempo real sobre disponibilidad y precio de unos 44.700 puntos, y se está implantando señalización homogénea en la Red de Carreteras del Estado con pictogramas específicos sobre distancia y ubicación de estaciones.
Ayudas públicas, fiscalidad y transporte pesado
Desde 2019, el Gobierno ha movilizado más de 3.000 millones de euros a través del ecosistema de ayudas Moves, orientado a la movilidad eficiente. A ello se suma el Plan Auto+, aprobado con una dotación inicial de 400 millones para apoyar la compra de vehículos electrificados de producción europea y nacional, así como el lanzamiento de un nuevo Moves.
El MAN incorpora también una partida adicional de 150 millones de euros procedentes del Fondo Europeo de Desarrollo Regional para infraestructura de recarga, cuya tramitación se acaba de iniciar. Y un esquema de incentivos que incluye deducciones del 15% en el IRPF para particulares, libertad de amortización en el Impuesto sobre Sociedades para empresas y la posibilidad de que los ayuntamientos apliquen rebajas en tributos locales como el IBI o el ICIO.
En transporte de mercancías, el documento identifica la dificultad de electrificar vehículos pesados en un sector fragmentado y con predominio de microempresas. Para este ámbito, el Gobierno prevé cobertura específica en Zonas de Estacionamiento Seguras y Protegidas (ZESP), de las que diez ya están certificadas en la RTE-T, y trabaja en futuras líneas de ayuda para renovar flotas e instalar recarga en depósitos privados y puntos de acceso público.
Puertos, aeropuertos y red ferroviaria
En el ámbito marítimo, el MAN prevé el desarrollo del suministro eléctrico en puerto (OPS) para que los buques puedan apagar sus motores auxiliares durante la estancia en muelle. El documento identifica 26 puertos obligados por el reglamento europeo y proyecta alcanzar 919 MW de potencia eléctrica instalada en 2030, con el objetivo de cubrir al menos el 90% de las escalas de portacontenedores y buques de pasaje de más de 5.000 toneladas.
El sistema portuario contaba con 200 MW instalados en 2024, por lo que será necesario llegar a 1,1 GW totales para cumplir estas obligaciones y atender nuevas actividades portuarias. Para fomentar el uso de OPS, se aplicará una bonificación del 50% en la tasa del buque y un tipo impositivo reducido en el impuesto eléctrico.
El plan de empresa de Puertos del Estado contempla 778,7 millones de euros de inversión entre 2025 y 2029 para electrificación portuaria y adaptación de infraestructuras a combustibles alternativos. Las actuaciones incluyen nuevas capacidades energéticas, adecuación operativa a requisitos de descarbonización y proyectos vinculados a metanol verde, amoniaco renovable y biocombustibles avanzados.
En los aeropuertos, todos los puestos de estacionamiento de contacto de la red básica y global ya disponen de suministro eléctrico mediante tomas fijas. En los puestos remotos se está sustituyendo progresivamente las unidades de energía en tierra (GPU) diésel por equipos 100% eléctricos o alimentados con combustibles renovables, como el hidrobiodiésel (HVO), para garantizar energía de origen no fósil a aeronaves estacionadas antes de enero de 2030.
La Red Ferroviaria de Interés General (RFIG) tiene electrificado el 67% de sus vías, mientras que 5.175 kilómetros siguen operando con tracción diésel. Las actuaciones en marcha permitirán electrificar unos 1.700 kilómetros adicionales y elevar la cobertura al 78% de la red; actualmente, el 92% del tráfico de mercancías y pasajeros de Renfe ya se realiza con tracción eléctrica.
En los tramos donde la electrificación convencional no resulte socioeconómicamente justificable, el MAN prevé evaluar soluciones de propulsión de cero emisiones, como trenes de hidrógeno o baterías. Para recabar información técnica y analizar la viabilidad de estas tecnologías, se ha lanzado una consulta pública al mercado.
Las alegaciones al Marco de Acción Nacional pueden presentarse hasta el 2 de octubre de 2026 en la dirección electrónica bzn-efienergia-02@miteco.es.