Desde hace décadas, Dallmeier electronic es un proveedor referente de tecnología de videovigilancia e información de vídeo. En esta entrevista en ESMARTCITY, el CEO, Thomas Dallmeier, explica por qué el sello de calidad ‘Made in Germany’ es para su empresa mucho más que una promesa de marketing, y por qué los clientes internacionales reclaman específicamente productos de Alemania. También destaca el control total sobre el hardware y el software, y la inteligencia artificial como una pieza central de los desarrollos de la compañía.

ESMARTCITY: Dallmeier electronic desarrolla y fabrica en Alemania desde siempre. ¿Por qué está tan comprometido con mantener su emplazamiento actual?
Thomas Dallmeier: Para nosotros, el ‘Made in Germany’ siempre ha sido un compromiso, no una frase publicitaria. Nuestros clientes exigen calidad, y están dispuestos a pagar por ella. Especialmente en la tecnología de seguridad: no se trata sólo de funcionalidad, sino de confianza.
Porque el precio no lo es todo. En el caso de productos relevantes para la seguridad, un precio de compra supuestamente bajo puede resultar muy caro, por ejemplo, si los datos se filtran al extranjero desapercibidamente o si hay puertas traseras ocultas en el sistema. Casos así, son conocidos. Nuestros clientes —desde aeropuertos, pasando por plantas industriales, hasta ayuntamientos y policías— lo saben: con Dallmeier, tienen el control total sobre el hardware y el software.
ESMARTCITY: Concretamente, ¿qué significa el “control total” sobre el hardware y el software?
Thomas Dallmeier: Desarrollamos y fabricamos nosotros mismos todos los componentes centrales, desde la cámara hasta el software de grabación y la evaluación inteligente. Alrededor del 50% de nuestros recursos de desarrollo se destinan únicamente a temas de seguridad. De este modo, hacemos que la tecnología de seguridad en sí misma sea segura. Las palabras claves aquí son ciberseguridad y “seguridad desde el diseño”. Es la única manera de garantizar que nuestros productos estén libres de manipulaciones.
En Dallmeier, un verdadero enfoque de “seguridad desde el diseño” comienza ya con el desarrollo del producto: a través de nuestro propio desarrollo y producción de software en Alemania, garantizamos absoluta transparencia en la cadena de suministro y minimizamos el riesgo de puertas traseras. Técnicamente, apostamos por varias capas de protección: transmisión de datos segura, controles de acceso estrictos, sistemas operativos aislados y medidas de seguridad integradas contra accesos no autorizados. Actualizaciones periódicas y pruebas de penetración complementan el concepto y garantizan de forma duradera que nuestros clientes reciban la máxima seguridad con el mínimo esfuerzo administrativo.
ESMARTCITY: En cuanto a los requerimientos de protección de datos, ¿considera que son más bien un desafío o una oportunidad para el desarrollo de tecnología de seguridad?
Thomas Dallmeier: Ambas cosas, pero sobre todo una oportunidad. Normativas como el RGPD, sin duda, conllevan desafíos técnicos y organizativos. Sin embargo, al mismo tiempo, impulsan la transparencia, la calidad y el sentido de responsabilidad.
Quienes entienden la protección de datos no como un obstáculo, sino como una parte integral de la arquitectura del sistema, crean confianza, especialmente en el entorno de las autoridades y la seguridad en los espacios públicos. Al final, el cumplimiento no es ninguna carga: es una fortaleza que genera confianza y diferenciación.
ESMARTCITY: Otras empresas deslocalizan producción al extranjero para reducir costes. ¿Por qué no es ninguna opción para Dallmeier?
Thomas Dallmeier: Porque socava la confianza. Si ya no sé qué hay en un componente, no puedo prometer a mis clientes una seguridad al cien por cien. Para nosotros, el ‘Made in Germany’ significa que cada paso del desarrollo es rastreable, verificable y transparente.
Especialmente en el sector de la alta tecnología, ya se trasladó en el pasado mucho conocimiento valioso a otros países, por ejemplo, en el campo de la óptica de cámara. Vemos esto como una responsabilidad: Dallmeier invierte de forma deliberada y profunda en el desarrollo interno en nuestra sede de Ratisbona para preservar y ampliar precisamente este conocimiento. Nuestro objetivo no es sólo integrar componentes ya hechos, sino dominar nosotros mismos las tecnologías clave: para lograr mayor transparencia, mayor calidad y capacidad de innovación a largo plazo.
ESMARTCITY: En este contexto, ¿qué papel juega la demanda del cliente?
Thomas Dallmeier: Uno fundamental. Nuestros clientes preguntan específicamente por el ‘Made in Germany’ porque representa calidad, protección de datos y cumplimiento normativo. En licitaciones internacionales, muchas veces, es incluso el criterio decisivo.
Y este sello de calidad cobrará aún más importancia en el futuro: ciberataques, espionaje industrial e inestabilidad geopolítica están aumentando. La confianza en el origen y la integridad de productos es cada vez más esencial. Quienes eligen el ‘Made in Germany’ no sólo invierten en tecnología, sino que invierten en fiabilidad duradera.
ESMARTCITY: ¿Cómo de relevante es el tema de la IA en los desarrollos de Dallmeier, y cómo se garantiza aquí la calidad y la transparencia?
Thomas Dallmeier: La inteligencia artificial para nosotros no es una moda, sino una pieza central de nuestros desarrollos. Para garantizar calidad y transparencia, seguimos deliberadamente nuestro propio camino, entrenando nuestras redes neuronales en nuestro propio sitio de prueba específicamente equipado para ello, y bajo condiciones de uso realistas.
La ventaja es evidente ya que, en el caso de muchas redes disponibles en el mercado, no está claro con qué datos fueron entrenadas. Aquí es precisamente donde se esconden los riesgos: desde sesgos en los resultados hasta fuentes de error no rastreables. Nosotros, en cambio, creamos nuestros datos de entrenamiento nosotros mismos, adaptados exactamente a los requerimientos de nuestros clientes. De este modo, mantenemos pleno control sobre la entrada de información y podemos garantizar que nuestras redes trabajen de forma práctica, fiable y transparente. Este enfoque no sólo aumenta la precisión y fiabilidad, sino que constituye una base clara para la confianza en la tecnología. En resumen: apostamos por ‘IA Made in Germany’.
ESMARTCITY: Otros fabricantes también hacen publicidad con el ‘Made in Germany’. ¿Cómo se diferencian de Dallmeier?
Thomas Dallmeier: Desgraciadamente, en nuestra industria suele ocurrir que el ‘Made in Germany’ sólo incluye el ensamblaje final en Alemania. En algunos casos, los componentes se adquieren en regiones sensibles o críticas para la seguridad. Esto puede ser suficiente en términos legales formales, pero tiene poco que ver con el verdadero ‘Made in Germany’.

Sin embargo, el área de software es aún más crítica: en muchos fabricantes, los componentes centrales del software no proceden de Alemania. Por tanto, los clientes apenas pueden entender quién realmente tiene acceso a sus datos de vídeo sensibles; o si, en el peor de los casos, se han instalado puertas traseras.
En Dallmeier, es diferente: desarrollamos y producimos nuestro hardware en Alemania, y de la misma manera creamos nuestro software aquí, incluyendo todos los temas relacionados con la protección y la seguridad de datos. Esto significa que, desde el primer tornillo hasta la última línea de código, todo está sujeto a los estándares de calidad y legales alemanes. Para nuestros clientes, esto no sólo es una promesa de calidad, sino sobre todo un factor decisivo para la confianza.
ESMARTCITY: Desde su punto de vista, ¿cómo deberían los responsables de la toma de decisiones evaluar el valor a largo plazo de sistemas de seguridad más allá del precio de compra?
Thomas Dallmeier: El puro precio de compra dice poco. Una evaluación bien fundamentada tiene en cuenta el coste total de propiedad (TCO) a lo largo de todo el ciclo de vida, incluyendo instalación, mantenimiento, capacidad de integración, operación, requisitos de formación, soporte y disponibilidad de repuestos.
Esto es especialmente evidente en el ejemplo de Panomera®: aunque el precio unitario a veces es más alto que el de cámaras clásicas, gracias a la cobertura de superficies extensas con unos pocos puntos de instalación, los costes de infraestructura, cableado y mantenimiento se reducen considerablemente. El manejo intuitivo facilita además la labor de los centros de control. Considerando un periodo de varios años, estos sistemas han demostrado ser mucho más rentables.
ESMARTCITY: Tras dejar claro que el sello de calidad ‘Made in Germany’ es para Dallmeier mucho más que una promesa de marketing, ¿cuál es su principal conclusión?
Thomas Dallmeier: Para nosotros, el ‘Made in Germany’ no es una etiqueta, sino una promesa: a nuestros clientes, a nuestros empleados y a Alemania como ubicación empresarial. No puede haber concesiones en la tecnología de seguridad. Y eso es exactamente lo que representamos.