El Observatorio Europeo de Combustibles Alternativos (EAFO) ha publicado el Informe del Consumidor 2025, que analiza las actitudes de los ciudadanos de la UE-27 hacia los vehículos eléctricos de batería (VEB). La encuesta, realizada a más de 3.000 conductores con licencia, examina la percepción, la disposición a adoptar y las barreras para la adopción de coches eléctricos en Europa.

Los resultados muestran que aproximadamente cuatro de cada cinco consumidores europeos tienen una opinión positiva o neutral sobre los vehículos eléctricos. No obstante, muchos conductores todavía dudan si los VEB se ajustan a sus necesidades diarias de movilidad. El conocimiento sobre estos vehículos es mayor en países con una alta proporción de coches eléctricos, como Dinamarca, Irlanda, Luxemburgo, Alemania y los Países Bajos, donde la experiencia personal, la influencia de otros y la visibilidad pública influyen en la actitud hacia la electromovilidad.
Infraestructura, costes y adopción de vehículos eléctricos en Europa
El estudio también revela que la preocupación por la disponibilidad de infraestructuras de recarga públicas ha disminuido desde 2023, reflejando la rápida expansión de las redes de recarga en Europa. Sin embargo, el acceso a puntos de recarga fiables cerca del hogar sigue siendo crucial, especialmente para los hogares sin aparcamiento privado.
El precio de los vehículos eléctricos sigue siendo el principal obstáculo para muchos consumidores, a pesar de que reconocen beneficios importantes, como el impacto medioambiental reducido, la conducción más agradable y el ahorro en costes de uso. Una parte considerable de los encuestados contempla optar por un sistema de propulsión eléctrica en su próximo coche, lo que indica una aceptación creciente de los VEB como opción viable para los conductores europeos.
Desigualdades y factores clave en la decisión de compra
El informe también destaca la disparidad en la adopción de vehículos eléctricos según el tipo de vivienda y la situación de aparcamiento. Los usuarios de VEB tienden a tener ingresos más altos, mayor nivel educativo y acceso a carga privada, mientras que los hogares en apartamentos o con estacionamiento en la calle enfrentan más dificultades para pasarse a la movilidad eléctrica, incluso si sus actitudes son positivas. Esto indica que la viabilidad práctica es un factor clave en la decisión de compra.
En cuanto a la intención de compra, los vehículos eléctricos de batería aún representan solo un 14% de la preferencia para el próximo coche, mientras que los híbridos y los vehículos de combustión interna siguen siendo opciones importantes. Sin embargo, muchos consumidores que consideran un VEB planean adquirirlo en un plazo de 0 a 3 años, mostrando un aumento de la intención de adopción a corto plazo.
El informe también subraya la necesidad de mejorar la información sobre incentivos y subvenciones, ya que el conocimiento de estos beneficios sigue siendo limitado. A pesar de ello, los subsidios a la compra se perciben como un estímulo efectivo, lo que apunta a la oportunidad de aumentar el impacto mediante una comunicación más clara y accesible sobre las ventajas económicas y la disponibilidad de modelos eléctricos.