El Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea analiza en un informe el papel de las ciudades europeas en la implementación del Pacto Verde Europeo, la transición verde urbana y la Agenda 2030. El documento parte de un dato revelador: casi la mitad de los objetivos del Pacto Verde Europeo requieren acción directa de las ciudades y alrededor del 65% de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible dependen de su contribución local.

El informe ‘Transforming Cities‘ presenta los resultados de un taller internacional celebrado el Politécnico de Turín (Italia), en el que expertos simularon decisiones y soluciones en ciudades ficticias pero realistas, bajo los escenarios del Pacto Verde Europeo. Este enfoque permitió explorar cómo distintas estrategias urbanas pueden impactar la transición hacia la sostenibilidad.
Recomendaciones para acelerar la transición verde
Los participantes identificaron siete condiciones habilitadoras críticas para acelerar la transición verde urbana. La participación ciudadana sistemática, mediante consejos locales y procesos de codiseño, se considera esencial para legitimar decisiones complejas sobre movilidad, energía o uso del suelo. Asimismo, la actualización de las infraestructuras con soluciones basadas en la naturaleza, junto con modelos como la regla 3‑30‑300 y la ciudad de 15 minutos, se presenta como una estrategia fundamental para combinar mitigación climática, salud pública y cohesión social.
El documento también resalta la necesidad de reorganizar la gobernanza urbana, superar los ‘silos’ sectoriales y reforzar la formación en sostenibilidad, pensamiento sistémico y competencias digitales. La transformación energética y digital deben avanzar de manera integrada, apoyadas por comunidades energéticas renovables, electrificación del transporte y el uso de gemelos digitales para simular escenarios. Asimismo, la movilización de recursos financieros mediante nuevos modelos de negocio, bonos verdes y cooperación público-privada se considera un factor decisivo, al igual que la comunicación transparente y el intercambio de información para sostener el compromiso ciudadano.
Puntos débiles de las políticas urbanas
El análisis de los objetivos del Pacto Verde Europeo muestra que, de los 154 objetivos evaluados, solo 32 están ‘en ruta’, 64 requieren ‘aceleración’, 15 no avanzan o retroceden y 43 carecen de datos suficientes. Las ciudades son decisivas para implementar aproximadamente el 50% de estos objetivos y para materializar hasta el 90% de las políticas de adaptación climática de la UE. Sin embargo, el informe advierte que muchos enfoques actuales son incrementales y no abordan cambios sistémicos en movilidad, residuos o modelo inmobiliario, y que bloqueos burocráticos dificultan iniciativas como comunidades energéticas y rehabilitación profunda del parque edificatorio.
Entre los puntos débiles de las políticas urbanas, se destacan mecanismos de gobernanza poco claros, participación ciudadana limitada, escasa integración de planificación territorial y movilidad, y énfasis en reciclaje en lugar de prevención y circularidad. La falta de datos de alta resolución y protocolos de seguimiento dificulta la medición de avances en cobertura arbórea, calidad del aire y otros indicadores urbanos vinculados a directivas como la Ley de Restauración de la Naturaleza o la Estrategia de Biodiversidad.
El JRC concluye que para avanzar hacia la neutralidad climática en 2050 es esencial priorizar en las agendas locales con alto impacto transversal: movilidad limpia, soluciones basadas en la naturaleza, gobernanza participativa, educación en sostenibilidad, financiación innovadora y herramientas digitales. Asimismo, enfatiza la necesidad de conectar directamente a la Comisión Europea con las ciudades a través de procesos cocreativos y experimentación práctica, aprendiendo haciendo, para cumplir los objetivos intermedios de 2030.