El informe ‘Estado del Medio Ambiente en Europa 2025’, publicado por la Agencia Europea del Medio Ambiente (AEMA), muestra avances en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y la contaminación atmosférica. Sin embargo, advierte que el estado general del medio ambiente en Europa sigue siendo desfavorable, con una naturaleza que continúa enfrentando degradación, sobreexplotación y pérdida de biodiversidad.

La Agencia Europea de Medio Ambiente publica un documento sobre el estado del medio ambiente cada cinco años, conforme a lo establecido en su reglamento fundacional. El informe ‘Estado del Medio Ambiente en Europa 2025′ ofrece a los responsables políticos a nivel europeo y nacional, así como al público en general, una evaluación exhaustiva y transversal sobre el medio ambiente, el clima y la sostenibilidad en Europa. Se trata del séptimo informe sobre el estado del medio ambiente publicado por la AEMA desde 1995.
Reducción de emisiones, energías renovables y reciclaje
Elaborado a partir de datos de 38 países, el informe subraya que Europa es el continente que más rápido se calienta del planeta y que los impactos del cambio climático representan un desafío urgente. Además, destaca que la biodiversidad terrestre, acuática y marina está disminuyendo debido a patrones insostenibles de producción y consumo, particularmente en el sistema alimentario, y que los recursos hídricos enfrentan una presión alarmante, afectando a un tercio de la población europea.
Por su parte, el documento pone en relieve los avances logrados en la reducción de emisiones, el aumento de energías renovables —que se han duplicado desde 2005—, así como en reciclaje y eficiencia de recursos. Asimismo, resalta la necesidad de acelerar la implementación de políticas a largo plazo dentro del marco del Pacto Verde Europeo para garantizar una transición justa hacia una economía sostenible, resiliente e innovadora.
Entre las recomendaciones, se enfatiza la urgencia de un cambio transformador que incluya la descarbonización de sectores clave como el transporte y la agricultura, la promoción de la economía circular y la inversión en tecnologías verdes para reducir la dependencia energética y de materias primas importadas.