La Oficina de Inteligencia Artificial de la Comisión Europea y las autoridades nacionales han comenzado a aplicar desde el 2 de agosto de 2026 la Ley de IA, con nuevas obligaciones de transparencia para que determinados sistemas informen a los usuarios cuando interactúan con IA o cuando un contenido ha sido generado o modificado mediante esta tecnología. Entre otras cuestiones, las reglas obligarán a chatbots y otros sistemas interactivos a indicar que el usuario está tratando con inteligencia artificial y no con una persona.

Por su parte, las imágenes, vídeos o audios manipulados o creados con IA, incluidos los deepfakes, deberán estar etiquetados, y los contenidos generados o alterados por IA tendrán que incorporar marcas legibles por máquina para facilitar su detección.
Nuevas obligaciones de transparencia y cumplimiento
El objetivo de estas medidas es reducir los riesgos de engaño y manipulación, así como facilitar que ciudadanos y empresas adopten decisiones informadas. La Comisión Europea ha publicado una primera lista de más de 180 organizaciones firmantes del Código de buenas prácticas sobre transparencia de contenidos generados por IA, concebido para operacionalizar estas exigencias.
La Oficina de IA puede aplicar ya las normas de la Ley de Inteligencia Artificial relativas a los proveedores de modelos de inteligencia artificial de propósito general, conocidos como GPAI. Estos modelos pueden ejecutar tareas muy diversas y utilizarse en una amplia variedad de herramientas y servicios, incluidos los agentes de IA.
Las obligaciones también alcanzan a los modelos GPAI más avanzados que puedan plantear riesgos sistémicos. Sus proveedores deberán cumplir requisitos adicionales para abordar daños a gran escala, como incidentes químicos, biológicos, radiológicos y nucleares, pérdida de control, ciberofensiva, manipulación perjudicial y amenazas a derechos fundamentales, además de riesgos para la ciberseguridad europea o actuaciones de IA fuera del control humano.
Todos los proveedores de modelos GPAI deberán documentar determinada información y facilitarla a las autoridades competentes o a proveedores posteriores. También tendrán que implantar una política de derechos de autor y publicar un resumen suficientemente detallado del contenido utilizado para entrenar sus modelos.
Reparto de competencias entre autoridades
La aplicación de la norma se extiende asimismo a las obligaciones de transparencia y a las prácticas de IA prohibidas. Estas prohibiciones afectan a sistemas especialmente dañinos, incluidos aquellos que manipulen a las personas, exploten vulnerabilidades de forma perjudicial o puntúen injustamente a individuos de manera que pueda amenazar sus derechos.
La responsabilidad de supervisión se reparte entre tres niveles. La Oficina de IA aplicará las reglas a los sistemas ofrecidos por el mismo proveedor que desarrolla el modelo de propósito general subyacente y a los integrados en plataformas en línea de muy gran tamaño o motores de búsqueda en línea de muy gran tamaño designados en virtud de la Ley de Servicios Digitales.
Las autoridades nacionales competentes supervisarán el resto de sistemas de IA, mientras que el Supervisor Europeo de Protección de Datos se encargará de los sistemas utilizados por instituciones, órganos y agencias de la Unión Europea. La Comisión subraya que la eficacia del marco dependerá también de que los Estados miembros designen adecuadamente a sus autoridades nacionales y les asignen recursos suficientes.
Apoyo científico y herramientas de supervisión
La Oficina de IA y las autoridades nacionales contarán con el apoyo del panel científico, un órgano asesor formado por 60 expertos independientes en inteligencia artificial que ha celebrado recientemente su primera reunión.
Para reforzar la supervisión, la Oficina de IA ha puesto en marcha varias herramientas dirigidas a particulares y empresas. La Complaint Tool permitirá comunicar presuntas infracciones de la Ley de Inteligencia Artificial por proveedores supervisados por la Oficina; la Whistleblower Tool servirá para que personas que trabajan con proveedores de sistemas o modelos GPAI informen de posibles vulneraciones de forma segura; y un canal específico estará disponible para proveedores posteriores que desarrollen sistemas sobre modelos de propósito general y quieran denunciar supuestas infracciones de los proveedores de esos modelos. La Oficina de IA tratará de forma confidencial la información recibida a través de estos canales.
En cuanto a las próximas obligaciones, el Ómnibus de IA aplazó la aplicación de las normas sobre sistemas de IA de alto riesgo hasta el 2 de diciembre de 2027. También pospuso hasta el 2 de agosto de 2028 las reglas aplicables a los sistemas de IA de alto riesgo integrados en productos regulados. Y el mismo paquete introduce nuevas prohibiciones para sistemas de IA que generen contenido sexual explícito no consentido y material de abuso sexual infantil. Estas disposiciones empezarán a aplicarse el 2 de diciembre de 2026.