La economía del dato se ha consolidado como una de las palancas clave para el desarrollo urbano: desde la mejora de los servicios públicos hasta el impulso de la innovación y la competitividad local. En este contexto, Logroño refuerza su apuesta por la transformación digital a través de su participación en EDINT, Espacios de Datos para las Infraestructuras Urbanas Inteligentes, un proyecto impulsado por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) que sitúa el uso inteligente y compartido de los datos en el centro de las políticas urbanas.

EDINT nace con una vocación claramente colaborativa, orientada a facilitar que los datos generados por administraciones públicas, empresas y centros de conocimiento se conviertan en un activo común al servicio de la ciudadanía. En Logroño, esta visión se materializa a través del Centro de Excelencia y Oficina del Dato (CEOD), concebido como una infraestructura estratégica para articular el ecosistema local del dato y conectar iniciativas municipales, tejido empresarial y universidad. “El CEOD de Logroño se convierte en un elemento capacitador que va a proporcionar una filosofía de encuentro y de colaboración, abriendo las puertas del Ayuntamiento al resto de agentes para que aprovechen esas capacidades de datos y tecnológicas que vamos a implementar”, asegura Alfonso Pérez, director general de Tecnología e Innovación del Ayuntamiento de Logroño.
Datos convertidos en oportunidades
La puesta en marcha del CEOD abre un abanico de oportunidades para el ecosistema local. Además de Logroño, participan en el proyecto un total de doce entidades locales —A Coruña, Alcoi, Fuenlabrada, Jerez de la Frontera, Madrid, Málaga, Mataró, Santander, Valencia y las Diputaciones de Badajoz y Jaén—. “Es un proyecto estratégico de país, que nace del territorio para transformar el territorio”, explica Jaime Carnicero de la Cámara, director general de Organización y Recursos de la FEMP: “Nos hemos unido para que, a través de la utilización y del tratamiento del dato, busquemos una mejora en la calidad de vida de nuestros vecinos”.
El verdadero reto de EDINT y de los CEOD reside en su capacidad para transformar los datos en conocimiento útil, “crear servicios eficientes, tomar decisiones sostenibles y generar oportunidades reales para empresas, universidades, administraciones y ciudadanos”, como argumenta Arantxa Marín, dinamizadora del CEOD de Logroño, añadiendo que el propósito del CEOD será “acompañar, formar y emprender”. El Centro de Excelencia y Oficina del Dato se consolida así como un espacio activo, abierto y dinámico. No se trata de un lugar para observar la innovación desde la distancia, sino —como señala Marta Marián de Diego, técnico de Territorios Inteligentes en EDINT— de «un espacio para vivirla, construirla y compartirla», donde administración, empresas y conocimiento trabajan de forma conjunta.
Una red nacional de inteligencia colectiva
Logroño afronta esta nueva etapa con una combinación clave de capacidad técnica, visión estratégica y compromiso institucional. Así lo subraya el alcalde de Logroño, Conrado Escobar, al destacar el impacto tangible del proyecto: “Estoy seguro de que los resultados de estas mesas de trabajo serán un acelerador de oportunidades para seguir sirviendo a nuestros vecinos”. Una visión que conecta directamente la gestión avanzada del dato con la mejora de la vida cotidiana de la ciudadanía.
La iniciativa se enmarca, además, en una apuesta nacional decidida por la economía del dato, con una inversión de 13 millones de euros procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, en colaboración con el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, a través de Red.es. Una estrategia que se apoya en hitos como el Plan Nacional de Ciudades Inteligentes o la Agenda España Digital, que han situado a España como referente europeo en el ámbito de las smartcities.
Con la apertura de su CEOD, Logroño se posiciona como una ciudad preparada para liderar la economía del dato desde lo local, comprometida con la innovación, la colaboración público-privada y el uso responsable de la información. Una apuesta que refuerza su integración en una red nacional de inteligencia colectiva orientada a transformar los datos en decisiones, las decisiones en servicios y los servicios en mayor calidad de vida para la ciudadanía.