La regeneración urbana del entorno de la calle Agustín Lara, en el barrio valenciano de Els Orriols, avanza con Residencial Nova Urbe, la actuación impulsada por Metrovacesa para renovar un ámbito degradado, recuperar la continuidad viaria y mejorar la conexión con los servicios públicos. El desarrollo se articula en dos fases y suma 139 viviendas de obra nueva.

El proyecto forma parte de una intervención más amplia situada en el límite entre Els Orriols y Torrefiel, dentro del Programa de Actuación Integrada (PAI) de Agustín Lara. La actuación ha permitido incorporar 864 m² de zonas verdes y 1.896 m² de red viaria, además de nuevas aceras e instalaciones urbanas que mejoran la accesibilidad y la calidad del espacio público.
Regeneración urbana en la calle Agustín Lara
Antes de la intervención, varias edificaciones interrumpían la continuidad de la calle Agustín Lara. Esta situación obligaba a los vecinos a realizar un desvío de aproximadamente 400 metros para acceder al centro de salud y a las instalaciones municipales del distrito de Rascanya, o a atravesar un entorno deteriorado conocido en el barrio como el ‘agujero de la vergüenza’.
Las obras de urbanización han eliminado esa barrera y han recuperado la continuidad de la vía. La actuación se ha desarrollado sobre una unidad de ejecución de 5.571 m² y ha supuesto una inversión de 1,7 millones de euros.
Patrimonio arqueológico y adaptación del proyecto
La transformación del ámbito se ha realizado con seguimiento arqueológico especializado, ya que Els Orriols está catalogado como Área de Vigilancia Arqueológica. Este acompañamiento ha permitido documentar y catalogar los restos localizados durante las excavaciones, así como coordinar su tratamiento con las administraciones competentes.
Entre los hallazgos se identificaron restos de época romana y vestigios vinculados a la Vía Augusta. Durante las excavaciones de Nova Urbe II también apareció un refugio antiaéreo de la Guerra Civil, considerado Bien de Relevancia Local conforme a la legislación valenciana de patrimonio cultural.
Para preservar esta estructura dentro de la planta sótano, Metrovacesa adaptó el proyecto arquitectónico y contempla su conservación y restauración. Las actuaciones de adaptación del proyecto y la intervención arqueológica han supuesto una inversión adicional cercana a 1,9 millones de euros y se han llevado a cabo en coordinación con el Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat Valenciana.
Viviendas eficientes y conectadas con el entorno
Residencial Nova Urbe está compuesto por dos fases que suman 139 viviendas. El proyecto plantea una arquitectura contemporánea y funcional, con distribuciones orientadas a favorecer la amplitud, la entrada de luz natural y la relación entre los espacios interiores y exteriores mediante terrazas privadas.
Ambas fases incorporan instalaciones fotovoltaicas, sistemas de producción de agua caliente mediante aerotermia y materiales de aislamiento térmico. Estas soluciones permiten alcanzar una calificación energética A tanto en consumo como en emisiones.