La Comisión Europea ha lanzado una convocatoria de licitación para crear hasta siete gigafábricas de IA en Europa, con el objetivo de ampliar la capacidad de computación en inteligencia artificial y reforzar la autonomía tecnológica. La iniciativa, liderada por la industria, contará con hasta 10.000 millones de euros de financiación comunitaria y nacional y prevé movilizar al menos 20.000 millones de euros de inversión privada en la Unión Europea.

Las nuevas infraestructuras facilitarán a empresas emergentes, scale-ups, pymes, industria, universidades, centros de investigación y administraciones públicas el acceso a recursos para el entrenamiento, la inferencia y el ajuste fino de modelos avanzados de IA de frontera. Las gigafábricas de IA combinarán procesadores especializados, software, tecnologías cloud, conectividad de alta velocidad y centros de datos energéticamente eficientes.
La convocatoria permanecerá abierta hasta el 12 de noviembre de 2026. Tras la evaluación gestionada por EuroHPC JU, las decisiones de adjudicación se esperan a comienzos de 2027, antes de la firma de los contratos marco y específicos que permitirán iniciar la construcción ese mismo año. Las gigafábricas de IA seleccionadas deberán comenzar a operar en un plazo máximo de 18 meses desde la firma.
Capacidad europea de computación para IA avanzada
La convocatoria se enmarca en la estrategia europea para acelerar la soberanía tecnológica y avanzar en la ambición de convertir a Europa en el Continente de la IA. Junto con la red europea de 19 gigafábricas de IA, estas nuevas instalaciones buscan reforzar el liderazgo tecnológico, la resiliencia y la autonomía estratégica del continente.
La Comisión Europea plantea que las gigafábricas de IA permitan desarrollar IA avanzada sobre infraestructura propia y bajo las normas y valores europeos. Las tecnologías generadas en estas instalaciones deberán ajustarse a los estándares de la Unión Europea en protección de datos, seguridad, protección operativa y ética.
Podrán concurrir consorcios o entidades de propósito especial que agrupen empresas, entidades públicas, inversores y otros socios. Las gigafactorías podrán ubicarse en un único Estado miembro, en una sola sede o en varias localizaciones, así como articularse mediante desarrollos transfronterizos en varios Estados miembros a través de instalaciones distribuidas de computación para IA.
Financiación y fases
La Empresa Común Europea de Informática de Alto Rendimiento, EuroHPC JU, y los Estados miembros adquirirán conjuntamente tiempo de acceso a capacidad de computación en las gigafábricas de IA seleccionadas. Dieciocho Estados miembros han firmado un acuerdo de contratación conjunta con EuroHPC JU: Croacia, Chequia, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Polonia, Portugal, Eslovaquia, España y Suecia.
El proceso prevé apoyar hasta siete proyectos en dos fases consecutivas de desarrollo y dos lotes, con aportaciones nacionales equivalentes a la financiación europea por parte de los Estados participantes. La selección se realizará mediante una evaluación competitiva de las propuestas presentadas.
El primer lote financiará hasta cuatro proyectos, con un máximo de 100 millones de euros de fondos europeos por proyecto en la primera fase y hasta 400 millones adicionales en la segunda. Cada instalación seleccionada en este lote deberá desplegar al menos tantos procesadores avanzados de IA como los instalados actualmente en la gigafábrica de IA más potente de Europa, y en la segunda fase su capacidad tendrá que elevarse como mínimo al triple de ese nivel.
El segundo lote apoyará hasta tres proyectos, con hasta 200 millones de euros de financiación europea por proyecto en la primera fase y hasta 800 millones adicionales en la segunda. En este caso, cada gigafactoría deberá desplegar hasta el doble de procesadores avanzados de IA que la gigafábrica de IA europea más potente, con una ampliación posterior hasta al menos cuatro veces ese nivel en la segunda fase.
Hardware y cadena de suministro
Los consorcios podrán adquirir hardware en cualquiera de las dos fases de desarrollo a proveedores de Europa o de países afines. Una parte de estas compras podrá destinarse a start-ups y scale-ups europeas, con el fin de generar oportunidades para la cadena de suministro digital europea.
En paralelo, y como seguimiento del acuerdo comercial entre la UE y Estados Unidos, la Comisión Europea ha firmado tres cartas de intención con AMD, NVIDIA y Qualcomm para facilitar a los consorcios el acceso al hardware necesario.