La empresa Fisotec ha digitalizado 30 presas de la Confederación Hidrográfica del Ebro mediante nubes de puntos georreferenciadas, con el objetivo de disponer de una base geométrica precisa para contrastar el estado real de estas infraestructuras hidráulicas con los planos históricos y apoyar futuras actuaciones de mantenimiento, ampliación u obra.

La Confederación Hidrográfica del Ebro gestiona los recursos hídricos de la cuenca más extensa de España, con más de 85.000 km2 distribuidos en nueve comunidades autónomas. Dentro de ese ámbito supervisa presas de gran envergadura, como Alloz, Vadiello o La Tranquera, muchas de ellas con décadas de servicio y sin una nube de puntos actualizada que recogiera su geometría real.
Nubes de puntos para la gestión de presas en la cuenca del Ebro
La normativa obliga a las administraciones a disponer de gemelos digitales actualizados de sus infraestructuras críticas, y eso llevó a la confederación a licitar los trabajos en varios lotes geográficos. Fisotec resultó adjudicataria de uno de ellos, correspondiente a 30 presas repartidas por la cuenca, y asumió la generación de modelos precisos sobre los que actualizar la documentación técnica disponible.
Antes de extender el trabajo al conjunto del lote, la Confederación Hidrográfica del Ebro exigió la ejecución de una presa piloto. Esta fase permitió comprobar el cumplimiento de las prescripciones técnicas del contrato, entre ellas la densidad de puntos, el error de georreferenciación y la cobertura de las zonas definidas. Tras superar la validación sin correcciones relevantes, se autorizó el inicio del resto de los trabajos.
La metodología combinó planificación previa en oficina y captura de datos en campo. Para cada presa se analizaba el archivo topográfico, se revisaba la ortofoto y se definían las zonas de toma de datos en función de la geometría y el tamaño del activo. Posteriormente, un equipo de tres técnicos realizaba la captura con distintas tecnologías según las características de cada espacio.
Escaneado láser 3D, LiDAR y control geodésico
El escáner láser Leica RTC 360 se utilizó en interiores, galerías, casetas, instalaciones auxiliares y en el propio cuerpo de presa, mediante estaciones sucesivas y dianas físicas para facilitar el registro posterior. En coronas, taludes y áreas de difícil acceso terrestre se empleó un dron DJI Matrice 350 RTK equipado con sensor LiDAR Zenmuse L2, capaz de generar su propia nube de puntos dentro del mismo sistema de referencia.
La coherencia geométrica del conjunto se apoyó en una red de receptores GPS de alta precisión instalada en el entorno de cada presa. Estos equipos permanecían varias horas en observación estática para fijar la referencia espacial de todos los datos capturados.
El procesado se desarrolló en oficina con Leica Cyclone Register, mediante la importación de los disparos, la limpieza de cada estación y el ensamblaje de la nube de puntos final. Para revisar la cobertura en campo antes de abandonar cada ubicación se utilizó Cyclone Field, lo que permitía detectar huecos o capturas fallidas sin esperar al procesado completo.
De media, el trabajo de oficina por presa ocupó unas dos semanas. Una vez completada la generación de la nube, cada entrega se sometía a una validación antes de ser remitida a la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Retos de captura en exteriores y resultado del proyecto
El trabajo en exteriores planteó dificultades asociadas a la ausencia de referencias sólidas, ya que cualquier error de posicionamiento podía detectarse durante el procesado, cuando ya no era posible corregirlo sobre el terreno. También influyeron elementos propios del entorno, como agua en movimiento, vegetación y superficies reflectantes, que generaban ruido y exigían una limpieza manual previa al registro final.
Las primeras presas del lote sirvieron para ajustar el procedimiento técnico. El equipo identificó los puntos de fallo más habituales y adaptó el protocolo antes de abordar la mayor parte del proyecto. Esa corrección temprana fue lo que permitió mantener la calidad y los plazos hasta el final, y dejó como resultado una metodología de inventario de infraestructuras hidráulicas consolidada que hoy Fisotec puede aplicar a cualquier proyecto de características similares.
En aproximadamente un año, Fisotec entregó las 30 nubes de puntos georreferenciadas dentro de los márgenes establecidos en el contrato. Cada infraestructura quedó documentada, dividida por zonas y acompañada de su informe técnico, proporcionando a la confederación una representación geométrica real y verificada para planificar intervenciones, tomar decisiones de mantenimiento y actualizar su documentación oficial con datos del estado actual de cada presa.