Las regiones urbanas de la Unión Europea siguen concentrando la mayor parte de la innovación, tanto en inversión en I+D como en patentes, marcas y diseños industriales. Sin embargo, los nuevos indicadores territoriales muestran que la brecha urbano-rural no es uniforme y que varias regiones rurales destacan con resultados por encima de la media europea. Esto suele estar vinculado a industrias especializadas, instalaciones de investigación pública o centros urbanos de innovación cercanos, según un análisis del Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea.

Los resultados se publican el estudio del JRC, que explora la variedad de desempeños en innovación en los territorios de la UE, utilizando métricas detalladas recientemente desarrolladas sobre inversión en I+D, patentes, marcas y diseños industriales. Aunque la actividad innovadora sigue estando altamente concentrada en regiones urbanas, la evidencia apunta a diversidades entre territorios rurales y a zonas rurales con fuerte capacidad de innovación.
Dado que diversas barreras estructurales continúan limitando la capacidad de las áreas rurales y periféricas para beneficiarse del crecimiento impulsado por la innovación, es esencial desarrollar estadísticas territoriales adecuadas y a pequeña escala. Estas métricas muestran con precisión la geografía de la brecha de innovación y destacan el potencial existente más allá de los centros urbanos. También subrayan la importancia de políticas basadas en el territorio que reconozcan la diversidad territorial y apoyen una competitividad más equilibrada y basada en la innovación en toda Europa.
Brecha urbano-rural en I+D y patentes
En 2022, las regiones de la UE-27 destinaron cerca de 313.600 millones de euros a I+D, lo que equivale a una intensidad media del 2,2% del PIB comunitario. Las regiones urbanas invierten aproximadamente el 2,4% de su PIB y concentran más de la mitad del gasto total. Las regiones rurales, en cambio, se sitúan en una media del 1,6%.
Aun así, más del 20% de las regiones rurales superan la media europea de intensidad en I+D. Entre los casos citados figuran Bautzen y Helmstedt, en el oeste de Alemania; Traunviertel e Innviertel, en Alta Austria; y Lot y Tarn-et-Garonne, en el suroeste de Francia, todas con una inversión superior al 3% del PIB.
En patentes, la media de la UE es de 380 solicitudes por cada 100.000 habitantes, aunque la actividad se concentra en torno a una quinta parte de las regiones. Las áreas urbanas registran más de 500 solicitudes por 100.000 habitantes, frente a unas 180 en las rurales. Pese a ello, algunas zonas rurales superan incluso la media urbana europea. Hildburghausen, en Alemania, encabeza este grupo con unas 3.300 solicitudes de patente por cada 100.000 habitantes. Algunas zonas rurales de Finlandia, Alemania, Austria y los Países Bajos también superan la media urbana de la UE.
Estos casos suelen reflejar una fuerte especialización industrial y estrechos vínculos con centros de innovación urbanos cercanos, lo que demuestra el potencial de innovación de las zonas rurales en las circunstancias adecuadas.
Marcas y diseños industriales con focos rurales destacados
En marcas, la UE acumulaba en junio de 2025 cerca de un millón de registros, con Alemania aportando alrededor del 30% del total, por delante de Italia, España y Francia. Las regiones urbanas alcanzan casi 350 marcas por 100.000 habitantes, frente a unas 101 en las rurales. Aun así, algunas áreas rurales superan la media de la UE y se caracterizan por especializaciones de nicho, actividades orientadas a la exportación o ecosistemas empresariales transfronterizos, como Cochem-Zell (Alemania), Åland (Finlandia) Traunviertel (Austria), Mantova (Italia), South-West (Irlanda), Vestjylland (Dinamarca) o Teruel (España), entre otras.
Los diseños industriales también muestran una fuerte concentración urbana. En junio de 2025 se contabilizaban unos 551.000 diseños registrados en la UE. Las regiones urbanas suman más de 150 diseños por 100.000 habitantes, mientras que las rurales se quedan en 56, frente a una media europea de 123.
Varias regiones rurales, no obstante, rebasan los 400 diseños por 100.000 habitantes. Entre ellas aparecen Steyr-Kirchdorf, Pirmasens, Karlsruhe-Stadt, Main-Tauber-Kreis, Vestjylland, Tarnowski y Vercelli. Según el estudio, estos territorios suelen combinar industrias artesanales y manufactureras especializadas con una sólida tradición en el diseño.
Los datos recopilados revelan que la capacidad de innovación sigue estando distribuida de forma desigual entre las regiones europeas. En gasto en I+D como porcentaje del PIB, las regiones intermedias llegan al 2%; en patentes registran 350 por 100.000 habitantes; en marcas, 182; y en diseños industriales, 118. Las cifras de las regiones urbanas son 2,4%, 510, 346 y 156, mientras que las rurales marcan 1,6%, 180, 101 y 56. Los buenos resultados obtenidos por varias regiones rurales e intermedias ponen de manifiesto la importancia de los vínculos urbano-rurales, la cooperación público-privada y las medidas adaptadas a las necesidades de los territorios rurales para que puedan aprovechar su potencial.