El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado de forma definitiva la Ordenanza de los Espacios de Experimentación de Barcelona, que permitirá poner a prueba proyectos de innovación para mejorar la gestión de la ciudad en un entorno real, ya sea físico o digital. Así, se establece un marco jurídico sólido para que la ciudad funcione como banco de pruebas de proyectos de experimentación de forma ágil y con garantías. Para ello, se crearán Espacios de Experimentación Urbana donde se podrán probar en entornos reales proyectos innovadores como robots de reparto o sensores para gestionar el tráfico.

La nueva ordenanza se ha elaborado conjuntamente desde la Fundación BIT Habitat y los Servicios Jurídicos del ayuntamiento, con la participación transversal de muchas áreas y entidades municipales y el contraste con más de 140 entidades de la ciudad.
Durante el tiempo que la ordenanza estuvo en exposición pública, recibió 65 alegaciones presentadas por los grupos municipales, de las cuales se han estimado total o parcialmente cerca del 50%. Esto ha permitido incorporar mejoras importantes en términos de transparencia y control institucional, plazos claros para resolver los procedimientos, límites temporales para las pruebas y mayores exigencias en materia de responsabilidad y garantías.
Espacios de Experimentación Urbana en Barcelona
La ordenanza regula los Espacios de Experimentación Urbana, es decir, entornos delimitados que deben funcionar como zonas vivas de experimentación para validar las pruebas con garantías para todos. El objetivo es que en estos espacios se puedan testar proyectos tan diversos como robots de reparto, sensores para gestionar mejor el agua y el tráfico, hasta iniciativas sociales o ambientales que necesiten un entorno real para validar sus proyectos. La ordenanza habilita un canal único para autorizar, ejecutar y supervisar pruebas de soluciones innovadoras en entornos reales y controlados de la ciudad antes de su comercialización.
Para el ecosistema innovador, esta norma establece un servicio de acompañamiento específico para startups, pymes y universidades que facilita la preparación de propuestas, garantiza una resolución ágil en un plazo máximo de cinco meses y abre el acceso a un catálogo dinámico de activos públicos y privados que incluye espacios físicos como calles o plazas, equipamientos como oficinas o espacios deportivos, infraestructuras y datos. También a eventos en la ciudad como festivales musicales, fiestas mayores y pruebas deportivas.
Con la aprobación de la nueva ordenanza, Barcelona consolida su papel como laboratorio vivo de innovación urbana y de transformación capaz de generar, absorber y escalar soluciones innovadoras útiles para la ciudad y reproducibles en otros contextos urbanos. La nueva norma fomenta la innovación abierta permitiendo experimentar soluciones innovadoras y tecnologías emergentes, estableciendo, no sólo un marco jurídico para autorizar, supervisar y evaluar pruebas piloto y proyectos de innovación en entornos reales, sino, hacerlo con total seguridad jurídica.
Por tanto, la ordenanza establece las condiciones de acceso, los requisitos de madurez tecnológica, las fases procedimentales, los roles de los agentes implicados y el régimen de responsabilidades. Asimismo, contempla la identificación de activos disponibles en la ciudad para la realización de las pruebas (por ejemplo, una calle, un centro deportivo o un gran evento de ciudad) y los mecanismos de retorno de conocimiento y transferencia a la gestión de la ciudad.
Actualmente, el consistorio trabaja para incorporar el procedimiento en la Oficina Virtual de Trámites y con el catálogo de activos de experimentación de la ciudad para facilitar la conexión entre espacios e infraestructuras con proyectos innovadores.