Madrid refuerza su papel como laboratorio avanzado de innovación urbana con su incorporación al proyecto EDINT, Espacios de Datos para las Infraestructuras Urbanas Inteligentes, impulsado por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). La capital se suma así a una red nacional de entidades locales que apuestan por la economía del dato como herramienta estratégica para mejorar la planificación urbana, los servicios públicos y la calidad de vida de la ciudadanía. En el caso de Madrid, EDINT se articula en un entorno singular: la Ciudad Universitaria, concebida como un espacio de experimentación real donde convergen datos, tecnología, sostenibilidad y talento.

“El espacio aporta un entorno en el que podemos hacer un demostrador de tecnologías y capturar las necesidades de los usuarios en su día a día, porque estamos dentro de una universidad”, comenta Álvaro Araujo, responsable del CEOD de Madrid y subdirector de Asuntos Económicos e Infraestructuras en la ETSIT de la Universidad Politécnica de Madrid.
Colaboración intermunicipal y aprendizaje compartido
La incorporación de Madrid a EDINT responde a una clara vocación de colaboración y aprendizaje conjunto entre administraciones, universidades y tejido económico. Desde el inicio, el proyecto se concibe como una oportunidad para compartir conocimiento y generar sinergias más allá del ámbito local.
“Nuestra vocación es colaborar, no solo con el tejido empresarial nacional, europeo y local, sino también con compañeros de otras ciudades en este proceso de aprendizaje en torno al dato y los espacios de datos”, expone Fernando Álvarez, subdirector de la Oficina Digital del Ayuntamiento de Madrid.
Universidad, empresas y ciudad: un ecosistema de innovación aplicada
El modelo que impulsa Madrid dentro de EDINT se basa en la creación de un ecosistema colaborativo que conecta la administración pública, la universidad y el tejido empresarial. Este enfoque permite no solo testar soluciones tecnológicas en condiciones reales, sino también acelerar su transferencia al mercado y a la gestión urbana.
La relación entre el ámbito académico y el empresarial constituye uno de los pilares del proyecto en Madrid. Desde la universidad, EDINT se concibe como una palanca para impulsar la transferencia de conocimiento y favorecer la captación y retención de talento especializado. “Para nosotros es clave la relación entre la academia, la universidad y las empresas, de forma que desde la universidad podamos impulsar la transferencia tecnológica y las empresas nutrirse del talento que genera el entorno universitario”, asegura Álvaro Araujo.
Datos, sostenibilidad y bienestar como ejes de transformación urbana
Más allá de la innovación tecnológica, el enfoque madrileño de EDINT incorpora una dimensión orientada al bienestar y la sostenibilidad urbana. La integración del espacio de datos con iniciativas como el Living Lab o la casa solar permite configurar un entorno urbano de referencia para la experimentación. “La combinación del espacio de datos, el Living Lab y la casa solar nos permite construir un ecosistema que haga de la Ciudad Universitaria un espacio saludable”, explican desde el CEOD. “La idea es que esto sea un motor para colaborar, aprovechar sinergias y desarrollar proyectos que hagan la vida más fácil a los ciudadanos”, expone Araujo.
EDINT cuenta con una inversión cercana a los 13 millones de euros, procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, en colaboración con el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, a través de Red.es. El proyecto se enmarca en una estrategia nacional que impulsa la economía del dato como palanca de desarrollo territorial y modernización de la gestión pública.
Madrid consolida, con su integración en EDINT, una visión de ciudad basada en la colaboración, el conocimiento y el uso estratégico del dato como motor de transformación urbana. La apuesta por un modelo que integra universidad, empresas e instituciones públicas convierte a la capital en un espacio de experimentación avanzada, donde la innovación se traduce en impacto real sobre la calidad de vida de la ciudadanía. Desde la Ciudad Universitaria, este CEOD se proyecta así como un nodo clave de la nueva economía del dato.