El Programa Europa Digital (DIGITAL) está desempeñando un papel clave en la transformación digital de Europa, según la evaluación intermedia publicada por la Comisión Europea el pasado 18 de diciembre de 2025. El informe destaca el impacto positivo del programa en el despliegue de tecnologías estratégicas, el refuerzo de las capacidades digitales y el apoyo a empresas y organizaciones en toda la Unión Europea.

Con un presupuesto de 8.160 millones de euros para el periodo 2021-2027, DIGITAL ha logrado avances significativos en áreas como la supercomputación, la inteligencia artificial, los datos, los semiconductores, las competencias digitales y la ciberseguridad. Entre los hitos más relevantes figura la financiación de Jupiter, el primer superordenador a exaescala de Europa, que contribuye al desarrollo de las fábricas de IA y de los Espacios Comunes Europeos de Datos.
Inversión para reforzar la competitividad y la soberanía digital
El programa también ha facilitado la implantación de 169 Centros Europeos de Innovación Digital en toda Europa, que ya prestan apoyo a más de 90.000 empresas y organizaciones, especialmente pymes y administraciones públicas, en sus procesos de digitalización.
En el ámbito de las competencias, DIGITAL ha formado a más de 20.700 personas en habilidades digitales avanzadas y ha puesto en marcha instalaciones sectoriales de prueba y experimentación de inteligencia artificial a gran escala, orientadas a validar y mejorar modelos de IA antes de su adopción generalizada. Además, se han creado cinco instalaciones punteras para el desarrollo de tecnologías y diseños de chips de última generación, en línea con los objetivos de la Ley Europea de Chips.
La ciberseguridad es otro de los pilares del programa. Entre 2021 y 2024, se destinaron más de 194 millones de euros a la creación y funcionamiento de Centros de Operaciones de Seguridad (Cyber Hubs), situados en la primera línea de respuesta frente a las ciberamenazas.
El informe subraya la importancia estratégica de DIGITAL como instrumento clave para la aplicación de políticas digitales europeas, como la Ley de Datos, la Ley de IA, la Ley de Ciberresiliencia y la propia Ley de Chips. No obstante, también identifica retos pendientes, como la necesidad de aumentar el conocimiento del programa en algunos Estados miembros y simplificar la coordinación entre distintas fuentes de financiación y los procedimientos administrativos.
La Comisión Europea trabaja actualmente para mejorar la accesibilidad y eficiencia del programa. Las conclusiones de esta evaluación, que analiza su ejecución hasta finales de 2024, servirán además de base para el diseño del Fondo Europeo de Competitividad propuesto para el próximo Marco Financiero Plurianual, reforzando así el papel de DIGITAL en el futuro digital de Europa.